Grecia necesita 82.000 millones para un tercer rescate: 12.000 de manera urgente hasta agosto

  • Así consta en el documento consensuado en el Eurogrupo de este domingo.
  • Actualmente sólo habría disponibles 7.700 millones de euros del programa de compra de bonos griegos del BCE.
  • Aparte, Grecia podría cubrir unos 8.500 millones de euros.
  • Las cifras están por encima de lo que Tsipras habría pedido este miércoles al MEDE: alrededor de 50.000 millones.
Una bandera de la UE con el símbolo del euro ondea frente a la sede del parlamento griego en Atenas, Grecia.
Una bandera de la UE con el símbolo del euro ondea frente a la sede del parlamento griego en Atenas, Grecia.
Alexandros Vlachos / EFE

Los socios de la eurozona y los acreedores de Grecia calculan que necesita 12.000 millones de euros de manera urgente para afrontar pagos hasta mediados de agosto, a la vez que estima que para un tercer rescate Atenas podría necesitar entre 82.000 y 86.000 millones de euros hasta 2018.

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro indican en un documento consensuado en el Eurogrupo de este domingo, que Atenas podría necesitar 7.000 millones de euros para el 20 de julio y otros 5.000 millones para mitad de agosto.

De este modo, los cálculos del primer ministro griego, Alexis Tsipras, en su petición de un tercer préstamo hasta 2018 al fondo de rescate permanente de la zona del euro (MEDE) podrían haberse quedado cortos, ya que los medios griegos aseguraban que la cuantía de ese préstamo estaba en torno a los 50.000 millones de euros tomando como base el cálculo reciente del FMI.

En estos momentos sólo habría disponibles 7.700 millones de euros, provenientes del programa de compra de bonos griegos del BCE. Restando esa cantidad, la cuantía que el país necesitaría del exterior quedaría en torno a 74.000 millones de euros, repartidos del siguiente modo: 33.800 millones serían para cubrir amortizaciones, 25.000 millones para recapitalizar la banca, 17.800 para intereses de la deuda, 7.000 para cubrir los atrasos, 4.500 para garantizar depósitos bancarios y 2.100 millones para pagar los préstamos del FMI y el BCE.

Estas cantidades son las que Grecia necesitaría del exterior, ya que por su parte, el país sólo podría cubrir hasta 2018 unos 8.500 millones de euros, de los cuales 2.500 millones provendrían de privatizaciones y otros 6.000 de superávit primario.

Grecia debe ya a sus acreedores internacionales unos 242.000 millones de euros, una cifra que incluye los préstamos de dos rescates anteriores que concedieron los países de la eurozona y el FMI, al igual que otros bonos en manos del BCE y de otros bancos centrales de la eurozona.

En los análisis de las instituciones se ha incluido el de la sostenibilidad de la deuda helena, punto central para Grecia ya que representa el 175% de su PIB, por una parte, y sobre el que la Comisión Europea y el FMI han tenido divergencias en el pasado.

Procedimiento para el tercer rescate

El trámite iniciado por Grecia para un tercer rescate es un procedimiento complejo que requiere tiempo. Según el Tratado constitutivo del MEDE, los países que solicitan ayuda al fondo permanente de rescate deben dirigir su petición al presidente del consejo de gobernadores, Jeroen Dijsselbloem, trámite que cumplió Atenas el miércoles.

Dijsselbloem encomienda después a la Comisión Europea (CE), en coordinación con el Banco Central Europeo (BCE), una evaluación técnica de la situación de la economía del país. Estas dos instituciones tienen que examinar en concreto la existencia de un riesgo para la estabilidad financiera de la zona del euro, la sostenibilidad de la deuda pública y las necesidades reales o potenciales de financiación del país solicitante, en este caso Grecia.

Sobre la base de la solicitud y de la evaluación, el consejo de gobernadores del MEDE, que está formado por los ministros de Finanzas de la zona del euro, puede decidir conceder, en principio, apoyo al país.

Si así lo decide, pedirá a la CE que negocie con el socio comunitario afectado, en este caso Grecia, y en coordinación con el BCE y, cuando sea posible con el FMI, un memorándum de entendimiento que defina con precisión las condiciones asociadas al rescate.

A continuación, la CE firmará el memorándum de entendimiento en nombre del MEDE, y el consejo de administración, formado por los secretarios del Tesoro de los miembros del euro, aprobará el acuerdo.

El Eurogrupo o los líderes comunitarios tendrán que dar su visto bueno final y los parlamentos nacionales aprobar el programa antes de que el primer desembolso pueda hacerse efectivo, aunque en el caso del parlamento alemán está previsto que la votación se realice en una etapa anterior del proceso. Una vez que el programa comience, corresponderá al Ejecutivo comunitario, de nuevo en coordinación con el BCE, y cuando sea posible con el FMI, velar por el cumplimiento de las condiciones asociadas al rescate.

Si el tercer rescate griego finalmente se pone en marcha, sería la primera vez que se utilice para Grecia el MEDE, cortafuegos que comenzó su actividad el 8 octubre de 2012 y que se ocupa de todos los nuevos programas de ayuda financiera.

El primer rescate a Grecia fue aprobado en mayo de 2010 y supuso una inyección de 110.000 millones de euros hasta junio de 2013, al que el Fondo Monetario internacional se comprometió a aportar 30.000 millones. En ese momento todavía no se habían creado ni el fondo temporal de rescate (FEEF) ni el permanente (MEDE), así que la ayuda se concedió a través de préstamos bilaterales de estado a estado.

El segundo programa de asistencia financiera a Grecia, en cambio, ya se enmarcó dentro del FEEF y ascendió a 130.000 millones de euros, más las cantidades que quedaban pendientes de desembolso del primer rescate, para el periodo 2012-2014.

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