La Fiscalía reclama 31 años de cárcel para un hombre acusado de abusar sexualmente, entre 2009 y 2013, de tres menores de edad -de 14 y 13 años- aprovechando la relación de amistad que mantenía con la madre de aquéllos. El inculpado será juzgado entre el miércoles y el jueves de la próxima semana por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma.

En concreto, el Ministerio Público le atribuye varios delitos continuados de agresión sexual a menor de trece años y abuso sexual, y solicita asimismo el pago de 5.000 euros en favor de cada una de las víctimas.

En su escrito de calificación, la acusación sostiene cómo Juan Eduardo O.V., prevaliéndose de la confianza que tenía con la progenitora de los niños, logró que ésta le dejara a sus hijos para actuar como 'canguro' de los mismos, para posteriormente llevárselos a una casa en Palma donde tenía alquilada una habitación.

Una vez allí, relata la Fiscalía, el procesado les decía a los dos hermanos más pequeños que "fueran a jugar con la señora de la casa" y convencía al mayor para que le acompañara a la habitación donde, "aprovechándose de la abismal superioridad que representaba la diferencia de edad con el menor", lo llevaba hasta la cama para desnudarle.

En ese momento el acusado, en prisión provisional desde agosto de 2013, comenzaba a abusar sexualmente del niño, unos hechos que, según el escrito, se repitieron aproximadamente y en similares circunstancias una o dos veces a la semana a lo largo de un mes.

Mientras tanto, el 18 de agosto de 2013, el acusado se encontraba en casa de los niños y, aprovechando que uno de los más pequeños había ido a la cocina a por un vaso de agua, atacó al otro por detrás mientras éste iba a recoger unos cables para jugar a la videoconsola, le cogió por el brazo y le tiró encima de la cama, donde comenzó a besarle en la boca, inmovilizándole mientras le tocaba.

Después de que el menor lograra huir del domicilio, aprovechó, una vez el hermano regresó a la habitación, para cogerle con los dos brazos por la espalda, tirarle también a la cama y ponerse encima para abusar de él, prosigue el Ministerio Fiscal.

Finalmente, el escrito relata cómo entre 2009 y 2010 éste último iba con frecuencia al domicilio de su abuela en S'Arenal, donde también vivía Juan Eduardo O.V., quien aprovechaba estas circunstancias para tocarle. Según la Fiscalía, el procesado sufría un retraso mental leve y una dependencia alcohólica grave de larga duración, así como patologías que afectaban a sus facultades intelectivas y volitivas sin llegar a anularlas.