La nueva consellera de Salud, Patricia Gómez, ha anunciado este viernes, nada más tomar posesión de su cargo como miembro del Govern, que la primera medida que va a emprender es la devolución "inmediata" de las 20.000 tarjetas sanitarias que se eliminaron en la pasada legislatura.

Según ha explicado, muchas de estas tarjetas sanitarias "corresponden a personas que están en una situación desfavorable", por lo que necesitan "tener los mismos derechos que el resto de ciudadanos".

En este sentido, ha concretado que se están revisando los decretos de otras comunidades autónomas, de cara a que, probablemente, en el próximo Consell de Govern, —el segundo de la legislatura—, pueda ser efectiva esta medida. "Lo estamos preparando para que sea bastante inmediato", ha apuntado.

Sobre el equipo que formará parte de su Conselleria, la nueva consellera ha defendido que el director de Ib-Salut sea su pareja, Juli Fuster, y ha basado este nombramiento en su "brillante trayectoria profesional".

Sobre las "posibles suspicacias" que puede levantar este nombramiento, Gómez ha defendido la necesidad de "profesionalizar al máximo la gestión" y contar con los mejores profesionales.