Ángela Merkel y Barack Obama
Ángela Merkel y Barack Obama conversan tras la cumbre del G7 en Alemania. EFE

La Agencia Nacional de Seguridad (NSA), además de haber espiado telefónicamente a la canciller Angela Merkel, ha tenido en su punto de mira al Banco Central Europeo (BCE) y a varios ministerios alemanes, según documentos de la plataforma Wikileaks difundidos este jueves por varios medios germanos.

Los documentos muestran que las escuchas telefónicas en los diversos ministerios -Economía, Finanzas y Agricultura- se empezaron a realizar ya en los años noventa, según publica el diario Süddeusche Zeitung.

LA NSA realizó escuchasa la línea del ministro y a otras de altos funcionarios
de Finanzas

Así, por ejemplo, en uno de los documentos se vincula una línea telefónica con Oskar Lafontaine cuando era ministro de Finanzas, cargo que ocupó durante pocos meses entre 1998 y 1999 durante el primer gobierno de Gerhard Schröder. La línea telefónica en cuestión sigue en uso y actualmente pertenece a la secretaría del Ministerio de Finanzas.

LA NSA, según las filtraciones, no realizó escuchas sólo a la línea del ministro sino también a otras de altos funcionarios de Finanzas, de Economía y de Agricultura, lo que apunta a que la agencia se interesaba ante todo por la política económica y comercial alemana. Las escuchas al BCE afectaron sólo a una línea de las dirección de desarrollo económico.

El Gobierno alemán ha convocado al embajador de EEUU en Berlín, John B. Emerson, tras las revelaciones. Según informaciones del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, que se remite a círculos gubernamentales, el ministro de la Cancillería (Gobierno), Peter Altmaier, ha llamado al embajador para pedirle explicaciones, principalmente sobre el informe que recoge una conversación telefónica de Merkel sobre Grecia de 2011.

El diario "Süddeutsche Zeitung" publica además el informe de la NSA sobre una conversación que mantuvo Merkel, el 9 de octubre de 2011, con un asistente no identificado, sobre la situación de Grecia y las diversas opciones que se estaban barajando en ese momento, en la que la canciller mostraba sus dudas ante una eventual quita de la deuda.

El ministro de Interior, Thomas de Maizière, admitió este jueves, en declaraciones a la Primera Cadena de la Televisión Alemana (ARD), que desde las primeras revelaciones sobre las escuchas Alemania se ha vuelto más desconfiada.

"Desde comienzos de esta legislatura también examinamos si los servicios secretos de países occidentales espían en Alemania", señaló el ministro. Según el ministro de Economía, Sigmar Gabriel, más que las escuchas a los ministerios, el problema es que surge la duda acerca de si la NSA no espió también empresas alemanas.

Se interesaba ante todo por la política económica y comercial alemana

"En los ministerios no hacemos nada por teléfono que valga la pena espiar. Mucho más importante es la pregunta de si la NSA no espió también empresas alemanas", dijo Gabriel también en declaraciones a la ARD. "Mi ministerio es responsable de proteger a las empresas de espionaje económico", agregó.

El espionaje de la NSA al gobierno alemán está siendo investigado por una comisión parlamentaria cuyo presidente, Patrick Sensburg, ha dicho, en declaraciones a la ARD, que está convencido de que las escuchas se prolongaron por lo menos hasta finales de 2012.

Sensburg también dijo que no se puede descartar que otros países realicen operaciones semejantes en Alemania. El pasado 12 de junio la Fiscalía alemana sobreseyó por falta de pruebas la investigación abierta en junio del año pasado contra los servicios secretos de Estados Unidos por presuntas escuchas al teléfono móvil de Merkel.

La acusación inicial "no ha podido ser probada con solidez jurídica con los medios de que dispone el derecho penal", comunicó la Fiscalía.