Channing Tatum
Una imagen del actotr Channing Tatum. GTRES

El actor estadounidense Channing Tatum se ha sincerado con los oyentes de una radio norteamericana al revelar que se vio obligado a participar en el blockbuster GI Joe después de firmar un contrato por el que debería participar en tres películas: "Esa estaba dentro del pack".

"Mira, seré sincero. Odio esa jodida película. La odio", ha comentado el protagonista de El destino de Júpiter, que en estos momentos se encuentra inmerso en la promoción de la secuela de Magic Mike, una de las películas que le catapultaron al éxito, tal y como publica este jueves The Guardian.

"Me forzaron a hacerla. Me hicieron firmar un contrato para rodar tres películas. Te dan el acuerdo y fuera. Sin detalles", añade. 

Me forzaron a hacerla. Me hicieron firmar un contrato para rodar tres películas. Te dan el acuerdo y fuera. Sin detalles

Tatum, que en su infancia fue un fan incondicional de los muñecos militares GI Joe que pretendían emular el éxito de Barbie en los niños, ha revelado que, en un primer momento, se emocionó con la noticia de trasladar a la gran pantalla la línea de figuras de acción que tanto le habían divertido de pequeño. "Cuando eres joven piensas que es genial, que suena increíble".

El fiasco llegó cuando el estudio le comunicó el papel que interpretaría en la franquicia. "Estaba ilusionado por encarnar a Snake Eyes, pero me dijeron que no, que sería GI Joe". "El guión no era bueno", prosigue, "y yo, que era un gran fan, no quería hacer algo malo. Pero tampoco tenía claro que quisiera interpretar a GI Joe".

Según las declaraciones del intérprete, que en 2013 se situó como el segundo actor mejor pagado del mundo, el estudio no le dio opción de rechazar el papel. "O lo haces o te demandaremos".

La primera película de la saga, y el primer blockbuster que protagonizó Tatum y que le dio a conocer a nivel mundial, recaudó 302 millones de dólares en todo el globo (unos 269 millones de euros). "Al final me siento afortunado y bendecido por haber hecho el filme, no era tan mala a pesar de todo", concluyó.

El estadounidense de 35 años no desveló, no obstante, si su participación en la secuela de GI Joe, GI Joe: Retaliation, que llegó a las pantallas de cine en 2013, también estuvo forzada por el estudio.