Rossy de Palma: "Los franceses cortaron la cabeza  a su rey pero ahora adoran a los nuestros"

  • La actriz Rossy de Palma participa en la película francesa 'No molestar', una comedia dirigida por Patrice Leconte que llegará este viernes a las salas de cine. 
  • "Parece que en España se me está redescubriendo ahora como actriz con esta película y 'Anclados', pero no he dejado de trabajar en ningún momento", asegura.
  • Entrevista al cineasta Patrice Leconte: "Los productores franceses se han dado cuenta de que la comedia es un filón".
Rossy de Palma posa para los medios, días antes del lanzamiento de la película 'No molestar'.
Rossy de Palma posa para los medios, días antes del lanzamiento de la película 'No molestar'.
JORGE PARÍS

Durante la sesión de fotos, regala poses castigadoras, eleva los brazos con teatralidad ("rebótame el flash, rebótamelo", insta al reportero gráfico) o estruja con firmeza al cineasta francés Patrice Leconte, un hombre menudo que esboza una sonrisa sonrojada cuando esa musa espontánea y tronchante le aprisiona. A continuación, Rossy de Palma (Palma de Mallorca, 1964) empuña un discurso sereno, coloreado de notas humorísticas y brillos almodovarianos. La actriz analiza su papel en la última película del director galo (No molestar), que se estrena este viernes, 26 de junio, en España. "Ahora el plumero y la fregona son mis instrumentos de cabecera", afirma en referencia a su personaje en la comedia francesa así como en la serie televisiva Anclados que emite actualmente Telecinco. En ambas interpreta a una señora de la limpieza de armas tomar.

Cuarenta y cuatro años después del rodaje de 'Vente a Alemania, Pepe', su personaje en 'No molestar' es el de una asistenta española en Francia. ¿Un cliché o la realidad? 

Hay de todo. En la ficción francesa esos personajes existen con sus connotaciones. En la realidad, he conocido a muchísimas mujeres sirvientas o porteras españolas y portuguesas que han dado muchísimo a la gente que han cuidado en Francia. Para mí es un orgullo interpretarlas porque son heroínas. Soy una mujer de clase obrera y me planteo como una misión dar visibilidad a ese grupo que es una base importantísima de la sociedad.

¿Cuántas vallas tuvo que saltar para trabajar en París?

No hubo vallas, aunque tuve que hacerme con el idioma. Cuando Virginie Thévenet me llamó para hacer una película, no logré que eliminaran de mi contrato la claúsula que indicaba que si no se me entendía bien, me doblarían. Yo no quería que me doblaran porque considero que la voz es casi el 80% de la interpretación. Decidí quedarme en París durante el rodaje con una coach que me pusieron y con la que me pasaba el día cotilleando. Al principio decía auténticas burradas y hubo momentos muy graciosos.

¿Por ejemplo?

Allí pronuncian de forma diferente la b y la v, no como en España. 'Vite' significa rápido pero 'bite' significa polla. Me pasé meses diciendo polla en lugar de deprisa, como allí no corrige nadie...

¿Encontró allí más hueco que en España?

Sí, realmente he trabajado más allí que aquí. Pero no he dejado de trabajar nunca. Ahora, sin embargo, parece que en España, a raíz de la película Tres bodas de más o de la serie Anclados, la gente me está redescubriendo. Me dicen: "¡Ay, qué gusto verte en la tele o en el cine". ¡Parece mentira después de haber estado toda la vida actuando!

¿A qué cree que se debe el éxito actual de la comedia francesa?

Creo que se ha animado el mercado y la gente quiere reírse con películas con las que puede identificarse. En Francia hay actorazos como Christian Clavier (protagonista de No molestar) que son maestros de la comedia y que ayudan a que una película tenga eco. Clavier es un Louis de Funès reencarnado, sin pretenderlo es tan cómico que te meas con él. Su película Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? fue vista en Francia por 15 millones de personas y en España, por un millón y pico.

¿Cree que el público español se identificará con las situaciones de No molestar?

Creo que No molestar podría ser una película española. De todas formas, yo soy una persona fronteriza. Cuando más locales son las cosas, más universales se vuelven. A mí de pequeña mi padre me dijo que era mundial y yo me lo creí, no veo fronteras ni las delimito, solo creo las fronteras gastronómicas. Empatizo mucho con cualquier cosa que pasa en el mundo. No hemos venido de Marte, somos todos terrestres y hay más cosas que nos unen que nos separan.

Este año vino de Francia a España también para limpiar, a la serie Anclados.

Sí, últimamente limpio allá donde paso. Voy con plumero y fregona, son mis utensilios de cabecera. Y no tengo problemas por ello.

¿Por dónde empezaría a quitar la porquería?

Ay, mejor no meterme en ese meollo, que me conozco. Hay mucho que limpiar, muchas conciencias en realidad. Pero empezaría por limpiar lo mío; si todo el mundo se encargara de limpiar lo suyo y de criticar menos lo de los demás, todo iría mucho mejor. Es muy fácil estar tirando trastos y no enseñar la suciedad del propio armario.

¿Pesa menos su apellido ahora que han rebocado el título de duques de Palma a la infanta Cristina y su marido?

Yo soy Rossy de Palma, bautizada por Manuel Piña, ese diseñador maravilloso manchego, y no tengo trato de favor en Palma de ninguna clase. Soy de Palma pero libre, libre como el viento.

¿Cómo se ve la monarquía desde una república como es la francesa?

Pues allí los reyes españoles triunfan. El otro día estuvieron en París y la gente, encantada. Me tocó ir a un programa francés y estuvimos comentándolo. Yo les decía: "Vosotros que habéis cortado la cabeza a vuestro rey y luego adoráis a los que vienen de fuera". En cuanto a Felipe VI, creo que cuando naces en el seno de una dinastía como le ha ocurrido a él, no tienes mucha elección sobre tu futuro: has nacido ahí y te has encontrado con el pastel. Puedes renunciar al trono pero es difícil.

Biografía

Rosa Elena García Echave (Rossy de Palma) nació en Palma de Mallorca hace 50 años. Comenzó su andadura artística a principios de los ochenta como vocalista del grupo Peor imposible. Unos años más tarde saltó a la interpretación de la mano de Pedro Almodóvar, gracias a la película Mujeres al borde de un ataque de nervios. Desde entonces, ha trabajado como secundaria en diversos largometrajes, muchos de ellos producciones francesas. Actualmente participa en la serie española Anclados (Telecinco) y este jueves llegará a las salas de cine con No molestar.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento