Las plantaciones de marihuana se disparan porque son baratas, rentables y tienen demanda

  • Proliferan en toda España, aunque hay un auge en Cataluña, la costa levantina y Andalucía, sobre todo en Granada y Málaga.
  • La Policía Nacional decomisó en 2014 unas 86.000 plantas, y en los cinco primeros meses de 2015 ya lleva 60.000.
  • Cultivar no está mal visto socialmente, es barato, muy rentable (con 100 plantas ganas 105.000 euros al año) y además hay una gran cultura de consumo.
11.000 plantas de marihuana decomisadas en un invernadero de Molina de Segura, en Murcia.
11.000 plantas de marihuana decomisadas en un invernadero de Molina de Segura, en Murcia.
POLICÍA NACIONAL

Los vecinos del barrio Rey Badis, en el norte de Granada, sufrían constantes problemas en el fluido eléctrico. Demasiados cortes de luz por sobrecarga. Además, se trata de un barrio humilde, donde viven muchas familias con escasos recursos económicos. Blanco y en botella. Tras una pequeña investigación, el 17 de diciembre del año pasado, un amplio despliegue policial consiguió desmantelar 19 invernaderos de marihuana instalados en otros tantos trasteros y pisos. Todos en la calle principal de barrio, Molino Nuevo. Los agentes decomisaron 2.657 plantas de marihuana (una media de 140 plantas por casa) e inventariaron todo el material utilizado para cultivar la ‘maría’: 212 lámparas halógenas, 30 cuadros eléctricos, 29 aparatos de aire acondicionado, 26 ventiladores… todo con enganches ilegales al sistema eléctrico de la calle.

Las plantaciones de marihuana se han disparado en toda España, aunque proliferan más en Cataluña, la costa levantina y Andalucía. Así lo aseguran desde la Policía Nacional y la Guardia Civil. Aparte de las típicas plantaciones exteriores, ocultas por ejemplo entre las cosechas de maíz o tomates, hay un ‘boom’ de plantaciones ‘indoor’, cultivadas en trasteros, habitaciones de viviendas, garajes o grandes invernaderos ocultos en naves industriales y fincas. La Policía Nacional decomisó en todo 2014 unas 86.000 plantas. Solo en los cinco primeros meses de 2015 ya lleva 60.000. Por su parte, la Guardia Civil se hizo en 2013 con más de 105.000 plantas. Entre enero y octubre de 2014 (últimos datos), ha cogido 90.300, "por lo que esperamos superar en 2014 lo incautado en 2013". Si nos remontamos más atrás, el decomiso de plantas creció un 532% entre 2009 y 2013. La tendencia al alza también se produce en Europa. En diez años (2003-2013), las policías de la Unión Europea han pasado de incautar 1,5 millones a 3,7 millones de plantas, según el último Informe Europeo sobre Drogas 2015.

¿Las causas? Para el inspector jefe del Grupo XI (sección ‘cannábicos’) de la Brigada Central de Estupefacientes de la Policía Nacional hay tres. Cultivar marihuana es un 'negocio' con menos riesgo que por ejemplo el tráfico de hachís, "donde hay que cruzar fronteras"; el material para hacerlo es barato y accesible; y hay una mayor cultura de consumo, es decir, hay demanda, y por lo tanto es rentable. Los jóvenes españoles son los cuartos en la UE en consumo de cannabis. "Cogemos una o dos plantaciones a la semana. Y con más personal, cogeríamos aún más", explican desde el Área de Investigación de Marazena de la Comandancia de Granada de la Guardia Civil, una unidad creada específicamente para detectar y decomisar plantaciones de marihuana. Además, cultivar marihuana no está mal visto socialmente, no se equipara a traficar con cocaína.

En Granada saben muy bien de lo que hablan. Es una de las provincias donde más marihuana se incauta, junto a Málaga, Murcia, Alicante, Valencia y el levante catalán. Basta con analizar las grandes 58 operaciones que Guardia Civil y Policía Nacional han hecho en lo que llevamos de año para hacer un mapa de la ‘cannabis sativa’ en España: de las 58 operaciones, 20 se produjeron en Andalucía, 14 en la Comunidad Valenciana y 9 en Cataluña. Por provincias, Granada y Alicante encabezan el ranking, con 7 operaciones cada una. Desde la Guardia Civil destacan que los robos han bajado en Granada "porque hoy es menos rentable robar en una casa que plantar marihuana".

Muchas más plantaciones ‘indoor’

Desde el Grupo XI de la Brigada Central de Estupefacientes señalan que han aumentado las pequeñas plantaciones de menos de 500 plantas que cultivan gente en solitario, parejas o grupos de amigos en sus casas, trasteros, sótanos o cobertizos, pero también las de las grandes organizaciones criminales que se dedican a importar la droga a otros países, principalmente a Holanda y Bélgica. "Estas organizaciones disponen de grandes naves o invernaderos o se dedican a alquilar varios pisos donde distribuyen las plantas, por ejemplo 200 ó 300 en cada casa".

Obviamente, las plantaciones ‘indoor’ (en el interior) son las preferidas, porque son las más rentables. "Se pueden sacar tres cosechas de una planta. En el mercado legal se encuentra todo lo necesario, lámparas, humificadores, sistemas de riego, filtros de carbono para evitar el olor, sistemas de insonorización, sistemas para controlar el CO2… por menos de 2.000 euros lo tienes todo", señalan desde el Grupo XI. "Imagínate tener 100 plantas en una habitación. Cada planta te da 50 gramos, tres cosechas son 150 gramos, y las 100 plantas son 15.000 gramos. A siete euros el gramo, 105.000 euros en un año". Un negocio rentable y con poco riesgo.

El año pasado (enero-octubre 2014) la Guardia Civil desmanteló 387 plantaciones ‘indoor’ con el resultado de 72.645 plantas aprehendidas. En ese mismo periodo descubrió 258 plantaciones exteriores (17.664 plantas), lo que supone una media sumando ambos tipos de dos plantaciones intervenidas cada díaPlantas de marihuana decomisadas en Elche "Ahora en junio empieza el cultivo en el exterior. Con una temperatura constante de entre 20 y 24 grados y mucho sol se recolecta en septiembre. Ocultas entre plantaciones de maíz o tomates. Crecen más pero tienen menos hoja. Con el cultivo interno crecen menos pero tiene cogollos más gordos y más porcentaje de THC [tetrahidrocannabinol, el principal activo de la marihuana]", explican desde el Área de Investigación de Marazena. En Granada calculan que el 80% de las plantaciones que incautan son ‘indoor’, "normal teniendo en cuenta que aprovechas todo el año mientras que en las exteriores solo de junio a septiembre".

En Málaga, en cambio, debido a su buen clima, se han detectado muchos cultivos exteriores entre cosechas de olivos, cereales y hortalizas, y entre los grandes invernaderos que producen mangos, aguacates, tomates y pepinos. Plantaciones de ‘maría’ más pequeñas, ocultas entre grandes cosechas para pasar desapercibidas. Incluso se reduce el tamaño de la planta. Si la cannabis sativa alcanza hasta los dos metros de altura, la manipulación genética permite conseguir plantas de un metro y con un THC más potente. En la provincia malacitana el número de plantas aprehendidas en 2014 creció un 120% respecto a 2013. En Málaga, concretamente en una finca de la localidad de Almogía la Guardia Civil descubrió el año pasado una plantación oculta en una plaza de toros con capacidad para 10.000 plantas.

Quinto productor de Europa

España se ha convertido así en el quinto productor de marihuana de Europa, por detrás de Holanda, Italia, Gran Bretaña y Bélgica. "Los puntos de venta están en desuso porque ya todo el mundo conoce a alguien que cultiva. Y en Andalucía se cultiva mucho porque hay mucho paro y supone un ingreso fácil", señalan en la Guardia Civil. Aparece así un nuevo perfil de cultivador ligado a la crisis económica: parados o jóvenes que ven en esta droga una forma fácil de conseguir ingresos. Tener 24 plantas de marihuana reporta el mismo beneficio que cosechar 150 toneladas de maíz. Pero no solo en Andalucía.

Por ejemplo en La Rioja se decomisaron el año pasado unas 25.000 plantas, cuando en 2013 solo fueron 1.000. En el País Vasco las incautaciones crecieron un 94% respecto a 2013. En Murcia los decomisos se han multiplicado por cuatro en los últimos tres años. La región ostenta el récord de grandes incautaciones. En agosto de 2013, en la localidad de Puerto Lumbreras la Policía encontró 14.300 plantas en una finca donde se cultivaban sandías, el mayor decomiso hasta la fecha. En mayo de este año, otras 11.000 plantas en Molina de Segura, también en un invernadero donde se cultivaban frutas y hortalizas. Las grandes plantaciones suelen estar relacionadas con el crimen organizado. "Y dejar que se asiente en España el crimen organizado supone traer más criminalidad, como el blanqueo de capitales", señalan en el Grupo XI de la Policía Nacional.

Aquí entran en juego los grupos holandeses, que controlan el tráfico hacia Europa. "Mucha de la marihuana que se cultiva aquí no se queda en España. Los pequeños cultivadores lo hacen para otros. Venden a dos euros el gramo a los enlaces de los holandeses. Estos apuestan no solo por grandes invernaderos, sino por alquilar habitaciones en varias casas. Al tipo que alquila su habitación y cuida por ejemplo 150 plantas le dan 800 o 900 euros por cosecha. Las plantas no son suyas, son de la organización", explican en la Guardia Civil. El año pasado caía en Málaga una importante red holandesa (21 detenidos) que tenían 15.000 plantas distribuidas en 15 chalés y fincas. El grupo traía desde Holanda camiones de gran tonelaje con el equipamiento necesario para montar cultivos hidropónicos, una modalidad que renuncia al suelo agrícola en beneficio de disoluciones minerales.

El Grupo XI recuerda también la ‘operación Lucía’, donde un grupo holandés perfectamente estructurado cultivaba varias plantaciones 'indoor' en varios municipios alicantinos. El jefe traía las semillas y el material desde el extranjero gracias a un entramado empresarial (incluido un club de fumadores, el Nero), que le servía así de pantalla para traer todo ese material. Otras tres personas cultivaban las plantaciones y un ciudadano belga que trabajaba de agente inmobiliario se encargaba de encontrar los chalés adecuados y alquilarlos. El grupo también contaba con un electricistaque "realizaba el sistema de defraudación eléctrica necesario para las plantaciones". Los agentes decomisaron 463 plantas y 976 plantones. Esta red utilizaba un club de fumadores. Estos han crecido al mismo ritmo que las plantaciones. Se calcula que hay unos 600 en España, la gran mayoría en Cataluña. Muchos en un limbo legal. San Sebastián aprobó en diciembre de 2014 la primera ordenanza municipal de España que regula los clubes de cannabis. Y el Gobierno catalán aprobó en enero de 2015 la regulación sanitaria de las asociaciones 'cannábicas'.

Imitadores españoles

El 'negocio' es tan rentable que los españoles también se están organizando. En Jaén, cinco personas, dirigidas por un electricista, se habían asentado en varias localidades imitando a las grandes infraestructuras de los holandeses. Tenían plantaciones en una nave industrial y en tres casas de campo en Puente de la Sierra, Puente Jontoya y Jabalcuz. En total, 3.600 plantas que podían producir ‘maría’ con un valor en el mercado cercano al millón de euros. Montar cada invernadero había supuesto un desembolso de unos 30.000 euros. Hace unos días, la Policía anunciaba la desarticulación en Mallorca de un potente clan familiar (23 detenidos) que se había hecho con el tráfico de marihuana en la isla. Tenían 20 kilogramos de marihuana preparada para su distribución y 1.000 plantas. Y en Villaviciosa de Odón (Madrid), la Policía descubrió en abril 1.735 plantas ocultas en un chalé de un empresario que vendía muebles de cocina. Había diversificado su negocio.

Son las consecuencias de popularizar la cultura de la marihuana: hay tiendas especializadas, publicaciones temáticas, clubs de fumadores (que proliferan en Cataluña, País Vasco y Madrid), webs donde te enseñan a cultivar, incluso grandes ferias… todo dentro de un marco legal muy complejo: las semillas son legales, los materiales para su cultivo también, pero el cultivo en sí y su tráfico está penado con sanciones económicas y con la cárcel. El consumo no es ilegal y no tiene sanción.... siempre y cuando no sea en la vía pública. El Gobierno acaba de elevar las sanciones relacionadas con la tenencia y el consumo de cannabis con la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. La multa mínima pasa de 300 a 601 euros y puede ser de hasta 30.000 euros si se trata de una infracción grave.

Filtros de aire de una plantación de 1.600 plantas de marihuana decomisadas en Jaén

Tanto cultivo, sobre todos los menos profesionales, tienen sus riesgos. "La instalación de un cultivo es un tema delicado. Es común los incendios, las explosiones y las acumulaciones de gases", señalan desde el Grupo XI. Un pequeño cultivo 'indoor' necesita ventilación, iluminación artificial durante las 24 horas del día, calefacción, riego por goteo e incluso mecanismos de control biológico de plagas para evitar que la cosecha se vaya al traste por insectos tan dañinos como puede ser la mosca blanca. "No todo el mundo sabe cómo se instala y hay accidentes. No es la primera vez que la Policía llega a una cosecha debido a un incendio". La Fiscalía pide dos años de cárcel y una multa de 3.000 euros para un vecino de Alicante que provocó un incendio en una vivienda de la Colonia Santa Isabel de San Vicente. Tenía un cultivo con 78 plantas. El material utilizado provocó una sobrecarga eléctrica que degeneró en un incendio. Policía y Guardia Civil quieren dejar claro que aunque parece que es relativamente fácil tener una pequeña plantación, estos cultivos pueden ser peligrosos y son muy perseguidos policialmente. "No es nada interesante dedicarse a esto".

A finales de mayo, una pareja de 34 y 32 años fue detenida en Plasencia después de que la Policía encontrara en su trastero una casera plantación con 21 plantas. El fuerte olor que desprendía el cultivo alertó a los vecinos, y estos a los agentes. Es el lado amateur de los cultivos, que ayuda a la labor policial de detección de plantaciones. Hay pistas que llevan a los cultivos: fuertes olores, ruidos, enganches ilegales a la luz... todo ello despiertan las quejas y las denuncias de los vecinos.

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