Pantalón vaquero, camisa estampada, zapatos cómodos, placa y pistola. Los 69 policías locales que llevan patrullando los barrios de la capital desde hace dos años tuvieron que volver al uniforme el pasado mes de febrero por orden de la Subdelegación del Gobierno.

Desde entonces, el sindicato de este cuerpo (UPLB) ha luchado, junto con vecinos, comerciantes y padres de alumnos, para echar por tierra una decisión que no entendían. La unión ha hecho la fuerza. Subdelegación ha dado marcha atrás a pesar del «escaso respaldo» de algunos responsables políticos, critican desde UPLB.

El subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna, les prohibió ir de paisano alegando que «no lo consideraba justificado». Por su parte, UPLB calificó de «arbitraria e injustificada» la decisión, y sostuvo que contravenía el convenio de colaboración suscrito por Interior y la Federación Española de Municipios y Provincias.

Lucha contra la piratería

La Unión de Policía Local y Bomberos resaltó ayer que uno de los «puntos de inflexión» que ha marcado que López Luna reconsiderara su postura ha sido la actuación de algunas asociaciones contra la piratería (Promusicae, SGAE, FAP y EGEDA), «que han dirigido un escrito al subdelegado del Gobierno reconociendo la labor que realiza la Policía Local en esta materia».