El desangramiento al dar a luz provoca el 25% de las 500.000 muertes anuales de mujeres durante el embarazo, el parto y el periodo de posparto, lo que la convierte en una de las causa más comunes de mortalidad materna, según informó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 99% de estas muertes tienen lugar en países en vías de desarrollo, donde vive casi el 80% de la población mundial.