Dicen que las melodías son capaces de agitar el tálamo, traspasar glándulas sin conducto y zarandear sentimientos. Una gramática de impulsos y vibraciones de aire que, cuando son escuchadas en directo, pueden agudizar el estremecimiento y el escalofrío.

Para reivindicar su valor, las asociaciones y promotoras de música en vivo invitan este miércoles a un ejercicio de silencio, "un quejido mudo", explican sus organizadores, que quiere ser ensordecedor. Y que bajo el epígrafe Un día sin música,  reclama el carácter universal de este arte así como la relevancia de la supervivencia de los conciertos, esos reductos donde, en la era de la compresión y la higiene digital, aún se pueden saborear composiciones crudas, bellas y despeinadas.

El espectador español paga cuatro veces más IVA que el francésEn la sombra, una torre de cifras contables que delatan la salud voluble de un negocio que hace un lustro facturaba anualmente 189 millones de euros y que en 2013 apenas rebasó los 158 (un 16,4% menos), a la vez que encogía su oferta de eventos. Pese a que en 2014 los resultados mostraron mejoría (173 millones), promotores y empresarios lamentan la herida de un "IVA cultural desproporcionado" que en 2012 pasó del 8% al 21%, "lo mismo que gravan los productos de lujo".

"La música ha de tener un IVA reducido como expresión cultural", afirma Soco Collado, gerente de la Asociación de Representantes Técnicos del Espectáculo (ARTE), una de las agrupaciones que ha puesto en marcha este "paro de actividad" tras "haber agotado todas las vías de negociación con el Gobierno".  Y que niega que el nuevo IVA haya resultado beneficioso para la Administración, ya que "aunque los tipos impositivos son mayores, se aplican sobre menos ingresos".

También Neo Sala, responsable de la promotora Doctor Music y vicepresidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), insiste en la necesidad de que la Administración se dé cuenta de que el consumidor español "paga hasta cuatro veces más IVA cultural que los franceses o los alemanes".

¿Las consecuencias? La principal, que el número de conciertos internacionales haya disminuido y que artistas como Beyoncé, con un altísimo caché, se dispensen poco en las plazas españolas. "Al trasladar el IVA al consumidor, el precio de la entrada de estos directos se dispara y dejan de ser atractivos para el espectador", explica Sala. Además, "las ofertas de los promotores españoles han dejado de ser competitivas con respecto a otros países como Portugal, donde el IVA es del 13%, o Francia, del 5,5%".

En concreto, el IVA que se impuso a finales de 2012 ha elevado en unos ocho euros el coste medio de la entrada a un concierto, pero mientras en un ticket de 20 euros supone un aumento de menos de tres euros, en una entrada de un festival de 100, implica más de veinte.

El periodista Vern Bueno destacaba hace unos meses, en el VI anuario de la Música en Vivo realizado por APM, otra aspecto: el conservadurismo al que se ha visto abocado el sector y unos promotores que recurren a "los clásicos", artistas consolidados con una buena base de fans frente a otras propuestas más arriesgadas. 

225.000 firmas para reclamar la bajada del IVA

En la mañana de este miércoles, promotores musicales y propietarios de salas de conciertos han entregado en el Congreso las casi 225.000 firmas recopiladas a través de la web change.org (donde todavía se puede firmar), y que apoyan la iniciativa de bajar el IVA cultural al tipo superreducido.

Excepto el PP, la mayoría de los partidos políticos respaldan la medida.

¿Cómo sería la vida sin música?

La iniciativa de Un día sin música, que ha dejado en blanco la agenda de las salas de conciertos de múltiples ciudades en España (se calcula que en lugares como Madrid, Barcelona o Bilbao el seguimiento de estos locales oscilará entre el 90% y el 100%), y que insta a "apagar la música para que pueda sonar", ha contado con un gran apoyo en Internet, donde la campaña vehiculada a través de change.org registraba el martes por la tarde más de 221.000 firmas.

Creo que sería más efectivo un día con música por doquier Además, numerosos artistas han secundado el llamamiento fotografiándose con la boca amordazada y, en algunos casos, como en el de El Arrebato o Elefantes, suspendiendo los conciertos que tenían previstos para esa fecha.

La artista María Villalón, que en junio recorrerá Asturias y León para presentar en directo su disco El insólito viaje de una gota de lluvia y que se ha sumado a la iniciativa, explica por qué los conciertos son "mágicos": "Quien está encima del escenario tiene en sus manos nuestras emociones y es capaz de transmitirnos su pasión". Por su parte, Efecto Pasillo, que describe 'Un día sin música' como "pequeños pasitos", elogia "la energía real" de la música en vivo. Y el cantautor Xoel López, su "exclusividad": "Lo que pasa en un concierto es único y no se repite exactamente igual nunca. El estado primero y el más natural para la música es el directo".

Día sin música

Asimismo, y con motivo de esta 'huelga de directos', Alejandro Sanz, Amaia Montero, Pablo Alborán han expresado por qué no conciben la vida sin música y por qué la 'apagarán' este miércoles. Mientras para el primero las canciones le hacen "levantarse todos los días", Montero señala que la música le ha salvado en "momentos duros" y Alborán la utiliza para "traducir lo que uno siente y que, a veces, no se atreve a expresar con palabras".

Por su parte, el rapero Frank T confiesa que escucha música casi "las 24 horas del día" mientras valora los conciertos como "momentos únicos en el que pueden ocurrir cosas imprevistas". Para reivindicar la bajada del IVA, sin embargo, no optaría por el silencio: "Creo que sería más efectivo un día con música por doquier, todos tocando, cantando o pinchando a la vez, sin parar.....ruido, ruido y más ruido".