Nick Clegg
El líder del Partido Liberal Demócrata británico presenta su dimisión en Londres (Reino Unido). EFE/Will Oliver

El resultado de las elecciones de Reino Unido ha dejado dos grandes perdedores. Los liberaldemócratas, de Nick Clegg, que formaron coalición de gobierno con Cameron en esta legislatura, tenían 57 escaños y en estas elecciones solo han sumado ocho. La consecuencia del hundimiento ha sido la renuncia de Clegg como líder de su partido, anunciada por él mismo en la mañana de este viernes.

Clegg, que retuvo su escaño, admitió que el resultado de estas elecciones "tiene profundas implicaciones para el país, para los liberaldemócratas" y para su posición en el partido. Reconoció además que, a estas alturas del recuento, "es dolorosamente claro" el "cruel y punitivo" efecto para los liberaldemócratas, castigados en las urnas tras cinco años como socios minoritarios en el Gobierno de coalición.

Farage aseguró que dimitiría si no lograba su objetivo de entrar en el Parlamento El Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), por su parte, obtiene solo un escaño —pese a que las encuestas preelectorales le daban entre un 12% y un 14% de apoyos— y no es el de Nigel Farage, líder de la formación, que se queda fuera de Westminster. En la actualidad el partido de Farage tiene dos diputados en el parlamento británico, ambos procedentes de las filas del Partido Conservador y que no fueron elegidos directamente por el UKIP.

Farage, tras el mal resutado, también ha presentado la dimisión aunque ha dicho, no obstante, que durante el verano considerará la posibilidad de volver a presentarse en septiembre como candidato para liderar la formación. El líder el UKIP fue derrotado en South Thanet por el candidato conservador, y ya había asegurado hace unos días que dimitiría si no lograba su objetivo de entrar en el Parlamento.

El Partido de la Independencia del Reino Unido, que centra su estrategia en reclamar menos vínculos con la Unión Europea (UE) y en una política de mayor dureza frente a la inmigración, aparecía en las encuestas como una eventual tercera fuerza británica. En su programa electoral proponía reducir la deuda nacional y revisar o eliminar las leyes y directivas de la Unión Europea que perjudiquen la competitividad británica.

Al igual que el líder conservador y primer ministro británico, David Cameron, Farage también proponía la celebración de un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE pero ya este mismo año. El otro punto central de su programa era establecer un sistema de puntos para aceptar la llegada de inmigrantes y seleccionarlos en función de sus capacidades laborales y necesidades del mercado, con un cupo de 50.000 al año.