El cardenal de Cracovia (Polonia), Stanislaw Dziwisz, ha enviado al arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, dos reliquias auténticas de primer grado de San Juan Pablo II, en respuesta a la petición formulada por Asenjo el pasado mes de marzo al que fuera secretario del pontífice que el Papa Francisco declaró santo el 27 de abril de 2014. Concretamente, se trata de sendas piezas de tela manchadas con la sangre del papa santo.

La primera de estas reliquias irá destinada a la parroquia de San José y Santa María, de los Padres del Oratorio, ubicada en Andalucía Residencial (Sevilla Este), cuyo párroco es el filipense y vicario episcopal Rafael Muñoz. Se da la circunstancia de que Juan Pablo II bendijo la maqueta de esta parroquia en el curso de su segunda visita a Sevilla, en 1993.

La otra reliquia tiene como destino la hermandad de la Esperanza de Triana. Esta corporación ha organizado varias actividades con ocasión de la canonización de San Juan Pablo II, entre ellas un ciclo de conferencias. En la carta remitida por el cardenal Dziwisz se destaca que ambas reliquias tienen la finalidad de "promover el culto y la devoción al nuevo santo".

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