Con una colección basada en la serenidad , la belleza y la sensualidad inauguró Jesús del Pozo la segunda jornada de la Pasarela Gaudí Novias.

Aunque el minimalismo primó como base de sus diseños, el diseñador madrileño presentó una colección donde, de forma muy discreta, el contraste de tejidos y formas era una constante, al igual que un juego cromático conseguido combinando distintos colores entre sí, como el blanco roto,
beige, marfil y crudo.

Sobre la pasarela, Jesús del Pozo jugó con varios estilos. Por un lado, mostró una línea de vestidos muy fluidos que no se ciñen al cuerpo, pero que se adornan con cintas anudadas a la cintura para potenciar la figura natural del cuerpo de la mujer ; y, por otro, presentó creaciones que llevaban cuerpos tipo ‘bustier’ y faldas en contraste muy voluminosas, las cuales se presentaban en línea trapecio y formadas por distintas capas de tejido, que, en algunos de sus modelos, se disponían de forma asimétrica.

Los plisados, materiales texturados y drapeados fueron constantes en su nueva colección, en la que la comodidad a la hora de vestir fue una premisa muy importante.