una piscina de quita y pon
Los modelos grandes requieren de mucho espacio, pero los pequeños se pueden instalar en cualquier rincón.
No hacen falta grandes espacios para disfrutar de una piscina privada. Únicamente un pequeño hueco en el jardín, la terraza o el patio. Hay una gran variedad en el mercado y algunas son realmente baratas. Debido a su tamaño no podrás hacer largos, pero sí relajarte en ella y conversar, leer o saborear tu bebida preferida.

Se fabrican con formas circulares, ovaladas o rectangulares. En los modelos más pequeños podemos encontrar diámetros de hasta 1,80 metros, mientras que las medianas tienen entre tres y cinco metros de diámetro. Las grandes pueden tener hasta siete metros. La altura normal oscila entre 80 centímetros y un metro.

Fáciles de montar

Suelen ir equipadas con escalera de acceso, un sistema de filtración y recirculación del líquido y un equipo de productos para el tratamiento del agua. Necesitan, como cualquier concentración de agua, una limpieza y un mantenimiento periódicos.

Son sencillas de armar y ocupan relativamente poco espacio cuando las guardamos. También resultan mucho más económicas que las de obra o poliéster. Aunque su precio puede llegar a los 300 euros –las que tienen paredes de acero o de madera–, es posible conseguir una piscina hinchable de cinco metros a partir de 60 euros.

¿Dónde conseguirlas?

Los modelos más pequeños se encuentran en grandes superficies –sobre todo en las específicas de deportes–, supermercados y tiendas de juguetes. Para comprar una piscina grande hay muchos distribuidores que se anuncian en las Páginas amarillas. Cuanto más se acerque el verano, más subirán sus precios, por lo que conviene adelantarse a las altas temperaturas.