Insectos fritos
Puesto de insectos fritos en un mercado tailandés. WIKIPEDIA

El director del Instituto de Biología Evolutiva (IBE-CSIC), el entomólogo Xavier Bellés, acepta la posibilidad de añadir los insectos a la dieta alimentaria occidental porque ve difícil que se extingan ya que hay unos 200 millones de insectos por persona.

Ve difícil que se extingan ya que hay unos 200 millones de insectos por persona

En una entrevista con EFE, el biólogo ha afirmado que comprende que en los próximos años la sociedad occidental añada los insectos como un alimento y los veamos en las cartas de los restaurantes. "Los insectos son una fuente prácticamente inacabable de proteínas, pero que formen parte de nuestra dieta alimentaria pide un cambio cultural para acostumbrarnos a que no nos den asco, igual que no nos dan asco los caracoles o las gambas", ha explicado Bellés.

En un mundo con casi un millón de especies de insectos descritas (cerca de 200 millones de insectos por persona), los seres humanos deben "apreciar a los insectos y su belleza" y dejar de verlos a través del rechazo, ha indicado el doctor. El problema, según el entomólogo, es que sólo nos quedamos con la parte mala, cuando "únicamente" 6.000 especies son perjudiciales para la vida humana (un 0,01 % de todas las especies), porque nos transmiten enfermedades o son tóxicas.

Para que no estén estigmatizados, el director del IBE ha propuesto que la sociedad conozca cada vez más las ventajas que representan los insectos para nosotros y el medio ambiente: "Si los insectos desapareciesen, el mundo se convertiría en un estercolero y la vida terrestre se colapsaría".

"Por suerte -ha afirmado Bellés- los insectos ponen huevos por exceso (algunas termitas ponen hasta 43.000 al día), por lo que la capacidad reproductiva es muy elevada, y la incidencia de un depredador como el ser humano podría ser sostenible". Pero, lamentablemente, los insectos no sólo dependen de entrar en la cadena alimentaria del ser humano, sino de otras consecuencias colaterales como las incidencias del cambio climático en los ciclos de vida de las plantas y los invertebrados.

El científico ha manifestado que el calentamiento global afecta mucho y afectará más desde varios puntos de visa: "El cambio climático modifica los ciclos biológicos de los insectos, lo que puede provocar asincronías múltiples". "Si un insecto se nutre de lirios y el lirio florece en mayo, el invertebrado también saldrá en esa época. Si el cambio global cambia esto, el insecto nacerá antes, pero el lirio florecerá como siempre, y cuando el insecto nazca no habrá flor", ha advertido el entomólogo.

Las abejas se están mueriendo sin que los científicos encuentren el porquéLas abejas son, por ejemplo, una de las especies de insectos que está muriendo sin que los científicos encuentren el porqué exacto, y varios investigadores ya han presentado escenarios apocalípticos para la raza humana. El tema no preocupa en exceso a Xavier Bellés, que sí ha alertado del "grave y real problema" que supondría la extinción de las abejas, aunque lo ve "francamente difícil".

El director del IBE ha sostenido que la especie humana podría "encontrar soluciones" si la desaparición de la abeja realmente se consumara, pero no lo considera un escenario del que preocuparse en exceso ya que "antes de que esto llegara a ocurrir, el ser humano protegerá la abeja como si fuera un tesoro".

"Se debe hacer un uso sostenible de todo, pero no hay que prohibir las fumigaciones o la alimentación a través de los insectos", ha insistido Bellés, que no descarta la posibilidad de "cultivar y criar insectos" para garantizar su existencia.