La Tizona, espada del Cid
La Tizona, espada del Cid, en el museo del Ejército (Juan Antonio Martínez / EFE). Juan Antonio Martínez / EFE
La Junta de Castilla y León ha adquirido por 1,6 millones de euros la Tizona, la espada del Cid Campeador (1043-1099), que de forma provisional ha sido depositada en el Museo de Burgos, aunque su destino final será previsiblemente la catedral de la ciudad, donde se encuentran los restos mortales del Campeador.

La espada, hasta ahora propiedad de José Ramón Suárez de Otero, marqués de Falces, se encontraba en el Museo del Ejército de Madrid hasta su reciente cierre.

Su dueño la ofreció primero al ministerio de Cultura, según explicó a Efe la consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León, Silvia Clemente. Sin embargo, el ministerio la rechazó, por lo que el marqués de Falces comunicó a la Junta su intención de venderla.

La Tizona será la pieza protagonista de la exposición que comenzará el próximo septiembre en la catedral de Burgos sobre Rodrigo Díaz de Vivar, con motivo de la conmemoración del octavo centenario del Cantar de Mío Cid.

Una de las dos espadas del Cid

Según cuenta la leyenda, el Cid Campeador recibió la Tizona de manos de sus yernos, los infantes de Carrión, justo antes de que se desposaran con sus hijas, doña Elvira y doña Sol.

Junto a esta espada, los infantes también le regalaron otra arma, la Colada, que fue quebrada tiempo después en combate.

La espada Tizona data de la época del Cid, según un estudio de la universidad Complutense. En su hoja lleva escritas (en castellano antiguo) las frases: Yo soy Tizona. Fue hecha en la era de mil cuarenta y Ave María. Llena eres de gracia. El señor es contigo.

Para recuperar la histórica Tizona, la Junta de Castilla y León se ha gastado 600.000 euros, mientras que el millón de euros restante lo aporta un grupo de empresarios de Burgos que han colaborado en la adquisición.