La madre, en casa, con su bebé, tendrá que trabajar el domingo en una mesa electoral.
La madre, en casa, con su bebé, tendrá que trabajar el domingo en una mesa electoral (RUBÉN HERNÁNDEZ) RUBÉN HERNÁNDEZ

A Beatriz Higuera le llegó una notificación el pasado 14 de mayo para participar como presidenta en una mesa electoral de Villaviciosa de Odón, en Madrid.

El disgusto me ha provocado un cuadro de ansiedad

Ella, que está de baja por maternidad con una ampliación de 14 días por lactancia, envió un escrito de alegación segura de que le concederían el permiso.

Sin embargo, su sorpresa fue grande cuando el pasado lunes recibió una carta en la que le decían que no aceptaban como "excusa" su caso y que tenía que estar presente el domingo durante más de ocho horas.

"El disgusto me ha provocado un cuadro de ansiedad", asegura Beatriz, ingeniera informática de profesión, a 20 minutos.

Beatriz piensa llevarse a su hijo de tres meses a la mesa electoral. "No le puedo dejar sin amamantar", dice, angustiada.

Además, "no puedo estar más de 18 horas sin extraerme la leche porque correría el riesgo de sufrir una infección", se queja Beatriz.

"He decidido contarlo para que no le ocurra a ninguna otra madre que tenga que alimentar a su hijo", dice.

Un delito castigado con cárcel

Si Beatriz decidiera no acudir a la mesa electoral, podría ser castigada con una pena de cárcel de 14 a 30 días.

El único modo que tenía de librarse era presentando antes una alegación, sin embargo ésta fue rechazada. Beatriz denuncia que existen otros casos de mujeres de baja por maternidad a las que le han aceptado las alegaciones. "No hay un criterio a seguir", afirma.