La lluvia que empezó a media tarde dividió la jornada en un ecuador imaginario e interrumpió uno de los grandes días de Feria.

El agua diluyó las concentraciones de jóvenes y el botellón con más eficacia que las fuerzas del orden.

En el apartado de incidencias cabe destacar el apuñalamiento de una persona en la caseta de Uvaco, en la calle Corredera, que tras el suceso fue clausurada por el Ayuntamiento.

Al cierre de la edición se desconocían más datos del incidente.

En otro orden de cosas, ayer fue el día de los estudiantes que ocuparon El Arenal.

También fue el día de los niños y los cacharritos, más baratos.

Pero parte de esa algarabía quedó suspendida cuando la tormenta cayó sobre el ya maltrecho albero. Menos mal que hacia las ocho el tiempo se despejó y sólo cabe esperar que mejore el resto de la semana.