Enrique González Macho
Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, durante la gala de entrega de los Goya. EFE

Enrique González Macho, firme defensor del cine español, ha formalizado su dimisión como presidente de la Academia de Cine este jueves por "motivos estrictamente personales", una decisión que ha colocado al actor Antonio Resines, hasta ahora vicepresidente primero, como su sucesor, al menos hasta las elecciones que se celebren antes del verano.

El cine no es de los de la ceja, ni de los del bigote, ni de los de la barba

La carrera de González Macho como presidente del sector comenzó en abril de 2011, cuando se presentó como candidato a unas elecciones que ganó contra Bigas Luna. Entonces, el cántabro de 68 años y propietario de la cadena de cines Renoir cogió el testigo del director Álex de la Iglesia, que ese año presentó su renuncia al cargo por las desavenencias con la entonces ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, sobre la ley que lleva su nombre.

Firme defensor del cine español, la carrera de cuatro años de González Macho al frente de la Institución se ha centrado principalmente en combatir la piratería, así como en combatir las medidas del Gobierno de Mariano Rajoy, en especial de la subida del IVA cultural al 21%. Su lucha contra las descargas ilegales, sin embargo, fue considerado por muchos como un atraso respecto a la ideología de su antecesor, el cineasta Álex de la Iglesia y defensor de Internet a ultranza.

Así, el cambio de modelo de negocio que presentó durante sus inicios al frente de la Academia fue muy cuestionado. Sin ir más lejos, su primer discurso en la gala de los Goya (2012), en el que defendía que "Internet no forma parte de la actividad económica del cine" y que "Internet no es ni sustituto, ni complemento al cine", logró levantar ampollas y provocó numerosas críticas entre los miembros de la Asociación de Internautas, quienes comentaron que "no hay peor ciego que el que no quiere ver".

Incluso Álex de la Iglesia, en un artículo publicado dos días después en el periódico El País, respondió a su discurso defendiendo que "el público vivo está en la Red" y que "Internet es la salvación del cine".

El cine no pertenece ni puede pertenecer a ningún partido político

Un año más tarde, pronunció uno de sus discursos más críticos frente al ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, que ese año acudió a la ceremonia. "El cine no pertenece ni puede pertenecer ni pertenecerá a ningún partido político", en un intento por despolitizar la entidad. "El cine no es de los de la ceja, ni de los del bigote, ni de los de la barba", concluyó.

Su primer mandato como presidente se alargó hasta el año 2014, cuando comunicó su decisión de no volver a presentarse, aunque apenas dos meses después anunció que optaría a la reelección, una posibilidad que siempre dejó abierta si las candidaturas finales no eran de su agrado, ya que su objetivo consistía en "defender a la Academia". Finalmente, el 24 de mayo del pasado año fue reelegido como presidente frente a la única candidatura de la productora Piluca Baquero.

A pesar de sus críticas constantes a la Red, González Macho siempre ha defendido que el cine se encuentra en un proceso de transición que, inevitablemente, pasará por Internet. "Estamos en un modelo obsoleto y hay un modelo que está por llegar en el que, indudablemente, Internet jugará un papel muy importante, pero no se sabe exactamente muy bien cuál va a ser aún". 

Productor, distribuidor y exhibidor, Enrique González Macho, que se alzó con el Premio Nacional de Cine en 1997, es además presidente de Altafilms que siempre apostó por una Academia integradora en el "sentido más amplio de la palabra", en la que cada uno de los sectores que componen el cine pueda ser miembro y así distribuidores, exhibidores, creadores, interpretes y productores participen en el desarrollo de la misma.