Unos 500 trabajadores del sector de la construcción de la provincia de Pontevedra salieron ayer a las calles para reivindicar la negociación de su convenio. A su paso cortaron el tráfico durante una hora (de 12.00 a13.00 horas, aproximadamente) en Porta do Sol, impidiendo la circulación por Policarpo Sanz. Representantes de CIG reconocieron que el paro fue «masivo», mientras que los empresarios aseguraron que sólo se paralizaron un 20% de las obras. Por otra parte, ayer la patronal del sector naval valoró en 18 millones de euros las pérdidas de los astilleros durante los once días de huelga del sector y prevé conflictos «a corto plazo» porque «se beneficiará a unos trabajadores sobre otros».