Bloques de viviendas
Bloques de viviendas en una ciudad. GTRES

Cuando compramos o alquilamos una vivienda nuestro margen de elección es limitado. Primero, el dinero; después, el trabajo, la familia, los niños, los colegios, los servicios… Y sin embargo, la cuestión clave debería ser ¿dónde debería vivir para sentirme feliz?

Así lo asegura un estudio realizado por un equipo de psicólogos internacionales reunido por la Universidad de Cambridge –del que se hace eco Anida– que ha relacionado el grado de satisfacción de 56.000 londinenses y la zona de la capital británica en la que residen.

El nivel de felicidad depende de si el entorno es adecuado a la personalidadLos investigadores empezaron por analizar los cinco rasgos de personalidad básicos de los participantes en el estudio: apertura a nuevas experiencias, extraversión, amabilidad, responsabilidad y estabilidad emocional. Los perfiles psicológicos se completaron con los datos de las encuestas individuales en las que ponían de manifiesto su grado de satisfacción personal. Por último, agruparon los rasgos de personalidad por distritos, identificando los que se sentían felices con su vida y los que no.

“La mayoría de investigaciones tienden a considerar factores como los ingresos y los bajos índices de delincuencia para valorar el mejor lugar donde vivir, sin tener en cuenta las diferencias individuales de la personalidad”, asegura Markus Jokela, de la Universidad de Helsinki, uno de los psicólogos del estudio. “Si fuera solo así, todas las personas serían igualmente felices en los mismos lugares. Una conclusión que es engañosa, porque nuestro nivel de felicidad depende de si nuestro entorno es adecuado a nuestra personalidad”, añade.

El resultado de la investigación, organizado según las cinco categorías, fue el siguiente:

Personas abiertas a nuevas experiencias
Quienes mostraban este rasgo de personalidad más acentuado (que tiene que ver con la creatividad y la innovación) y se declaraban más satisfechos, se agrupaban sobre todo en el centro de Londres, donde hay una mayor densidad de población, más diversidad étnica y religiosa, tasas de criminalidad más altas y precios de la vivienda más caros. Por el contrario, los más reacios a nuevas experiencias se sienten mejor en la periferia: con menos gente, de perfiles más similares y barrios más seguros.
    
Personas extrovertidas
También tienden a agruparse en el centro de la ciudad, aunque en menor medida, y procuran huir de los suburbios.
    
Personas amables y responsables
Estas personalidades aparecen con más frecuencia en la periferia, donde hay una mayor relación vecinal. Se dan menos sobre todo en la zona centro-oeste, donde se ven los niveles más elevados de delincuencia, hay más viviendas y más tráfico.
    
Personas emocionalmente estables
En su caso no hay una agrupación significativa, sin embargo, son los que se muestran más satisfechos con su vida, independientemente de la zona en la que residan.

“Por supuesto, la mayoría de la gente no puede permitirse el lujo de elegir el lugar ideal donde residir, reconoce Jason Rentfrow, del Fitzwilliam College de Cambridge, otro de los investigadores. Y continúa: “Pero teniendo en cuenta su presupuesto, la gente puede decidir si es más importante vivir en el centro de la ciudad, donde la vida diaria es más vibrante y el alojamiento es pequeño, o más lejos, donde la vida diaria es más lenta, pero el espacio es más abundante. Tomar la decisión que encaja con su personalidad podría tener un efecto sobre su satisfacción general con la vida”.