Un contingente de soldados del ejército libanés es saludado por ciudadanos a la entrada del campo de refugiados de Nahr el Bared
Un contingente de soldados del ejército libanés es saludado por ciudadanos a la entrada del campo de refugiados de Nahr el Bared. (Foto: EFE)

El Gobierno libanés pidió a Estados Unidos cerca de 280 millones de dólares en ayuda militar para tratar de sofocar la violencia de militantes de un grupo radical suní con aparentes lazos con la red terrorista Al Qaeda.

El portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Sean McCormack, ha indicado que su país analiza la petición, que se desglosaría en 220 millones de dólares para las Fuerzas Armadas libanesas y otros 60 millones para la Policía y otras fuerzas de seguridad.

Se supera la previsión

En 2006 Estados Unidos concedió ayuda militar a Líbano por valor de 40 millones de dólares, mientras que para este año estaban previstos cinco millones.

La Casa Blanca atribuyó la violencia de los militantes en Líbano a un intento de poner en peligro la seguridad de ese país y de hacer descarrilar los esfuerzos para crear un tribunal sobre el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri en 2005.

En declaraciones a la prensa, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, afirmó que cree "que los que están tras los ataques tienen dos metas claras: perjudicar la seguridad en Líbano y distraer la atención internacional de los esfuerzos para establecer un tribunal especial en Líbano".

Decenas de muertos

Decenas de personas han muerto en los enfrentamientos en el campo palestino de Nahar al Bared, en el norte de Líbano, entre el Ejército nacional y militantes del grupo radical suní Fatah Al Islam, al que se atribuyen vínculos con la red terrorista Al Qaeda.

El Gobierno libanés asegura que, además, Fatah Al Islam es una herramienta de Siria, el país vecino, que trata así de hacer descarrilar los intentos de la ONU para poner en marcha un tribunal internacional que juzgue a los presuntos asesinos de Hariri.

Siria, tradicionalmente un poder fáctico dentro de su país vecino, niega por su parte que mantenga lazos con ese grupo suní.

Hariri, un político que había adoptado posiciones anti-sirias, fue asesinado en un atentado con coche-bomba en pleno centro de Beirut el 14 de febrero de 2005, en un suceso en el que Washington considera que Damasco tiene responsabilidad.