La línea de metro hasta Rekalde, clave de campaña y foco de enfrentamiento
Candidatos del PP en Bilbao y Vizcaya recorren, ayer, en tren chu-chu el trayecto de lo que quieren que sea la línea 3 del metro. (Begoña Hernández)

El PP recorre en un tren chu-chu el trayecto de una supuesta línea 3 de metro. La tercera línea de metro, tal y como se preveía, se ha convertido en uno de los ejes más polémicos de la campaña en Bilbao. Aunque ninguno de los grupos políticos descarta que el metro llegue hasta Rekalde, el proyecto del Gobierno vasco (Otxarkoaga-Casco Viejo) no convence a las formaciones que ahora están en la oposición.

PP y PSE-EE están utilizando la falta de metro en Rekalde tanto como argumento para descalificar al PNV como promesa electoral. Es, en definitiva, una de sus claves del programa.

«Estamos dispuestos a buscar financiación fuera de Euskadi», explica Txema Oleaga (PSE-EE), para demostrar que con la línea 3 va a por todas. Algo parecido expresa Antonio Basagoiti (PP): «Vamos a hacer la línea 3 porque un alcalde puede forzar al Gobierno vasco o a la Diputación a hacerlo».

Los que durante los últimos cuatro años han estado en el Gobierno de Bilbao no renuncian a ese metro, pero se quedan con lo que ya han cogido. «El Ejecutivo vasco me dio la oportunidad de hacer metro ya y lo he aprovechado», ha dicho Iñaki Azkuna en el mismo Rekalde.

Tanto Julia Madrazo (EB-Aralar), como Jon Aritz Bengoetxea (EA) aseguran que Rekalde tendrá metro, aunque de momento se quedan con el tranvía.