Sabanés, Simancas y Aguirre, en el plató del debate.
Sabanés, Simancas y Aguirre, en el plató del debate. (Foto: EFE)

Mucha sustancia, grandes dosis de balance, unos toques de propuestas de futuro, una pizca de serenidad y menos agrios ataques personales.

Fueron los ingredientes del debate protagonizado el jueves por los candidatos a la Presidencia de la Comunidad en TVE que, tras el picante enfrentamiento entre los aspirantes a la Alcaldía, resultó algo pesado y soso, aunque nada perjudicial para la salud.

 

Aguirre recordó sus logros: 90 kilómetros de metro, más vivienda protegida que nadie, colegios bilingües
El debate se abrió con un careo entre la candidata de IU, Inés Sabanés, y la del PP, Esperanza Aguirre, ambas vestidas de blanco.

 

Educación y urbanismo

Sabanés acusó a Aguirre de haber abandonado la región al mercado. "Todo es urbanizable", le dijo. La candidata de IU denunció la pérdida de tejido industrial, la precariedad del empleo que se crea y la falta de inversión en sanidad y educación.

Sabanés pecó de falta de concreción en sus propuestas. Insistió en el derecho a la vivienda, en la mejora de los servicios públicos y en la necesidad de controlar la temporalidad del empleo.

La presidenta hizo un balance positivo de estos tres años y medio de Gobierno. Negó las criticas medioambientales. "Todo lo hemos supeditado al medio ambiente", dijo.

Y recordó sus logros: 90 kilómetros de metro, más vivienda protegida que nadie, colegios bilingües, o creación de empleo. La candidata popular le dio la razón a Sabanés en un punto: la necesidad de luchar contra la precariedad laboral.

En el cruce entre Inés Sabanés y Rafael Simancas, candidato socialista, ambos se concentraron en plantear sus propuestas y criticar a Esperanza Aguirre, evitando un choque entre ambos.

"Buenos novios"

Esta situación fue tildada por Esperanza Aguirre, de "escena de sofá", y aseguró que la situación prueba que existe un programa electoral "conjunto y oculto" que deben explicar a los ciudadanos.

Aguirre hizo estas afirmaciones nada más comenzar el "cara a cara" de 30 minutos de duración que mantuvo con Simancas.

La candidata del PP empezó su intervención afirmando que Sabanés y Simancas se habían comportado en el debate "como buenos novios" y exigiendo a ambos que se presenten a las elecciones del 27-M "en coalición, porque a partir de hoy "los madrileños ya tienen todo muy claro".

El candidato socialista contestó a Aguirre que era "incapaz de contemplar una relación política sin clave de conflicto" y que "para bipartito, el suyo con el señor Gallardón".

Al igual que sucedió en el debate de Telemadrid, los candidatos popular y socialista a la presidencia regional se acusaron mutuamente de "mentir" y engañar a los ciudadanos en Sanidad y Educación, terrenos en los que se produjeron los momentos más tensos del "cara a cara" entre Aguirre y Simancas.

Simancas acusó a Aguirre de "ser tan derechas que no lo puede disimular"

Éste reprochó a la presidenta que "desde que fue ministra, la educación no ha levantado cabeza" y la acusó de "frívola" y de "ser tan derechas que no lo puede disimular".

"Ha arreglado la Educación prohibiendo los móviles. ¿Cómo va a implantar el bilingüismo?, ¿prohibiendo comer chicle? No sea usted frívola", le dijo, cuando ella criticó su "nivel" de inglés y el del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a lo que Simancas contestó que él no procede de "familia noble".