Según la Consejería de Salud. «Peor calidad de vida pero sin riesgos para la salud». Eso es lo que padecen ahora los habitantes del Campo de Gibraltar, según la consejera de Salud, María Jesús Montero, que aseguró que no hay ningún estudio que permita afirmar que la población de este territorio sufra más enfermedades por la exposición a determinados factores medioambientales. Montero, que tuvo que dar estas explicaciones en el Parlamento para informar sobre los efectos de la fuga de azufre producida el pasado abril en la refinería de Cepsa en San Roque, lamentó que algunas organizaciones ecologistas expresen una «alarma social» que no «se corresponde con los estudios epidemiológicos realizados».

Según Montero, se han  hecho estudios relacionados con la acumulación de benceno y los metales pesados y no se han encontrado «diferencias significativas» entre la población general y la del Campo de Gibraltar. Si se ha detectado en la zona, en cambio, una mayor propensión a padecer alergia.