Agentes de la Guardia Civil han desmantelado la mayor fábrica clandestina de tabaco de España, ubicada en la Sierra Norte de Sevilla y con capacidad para producir 65.000 cajetillas al día, en una operación denominada Cortafuegos en la que se ha detenido a diez personas e imputado a tres.

La portavoz de la Guardia Civil en Andalucía, Rosa Reina, ha explicado en rueda de prensa que se han intervenido 30 toneladas de tabaco ilegal a granel y 64.500 cajetillas ya preparadas para su venta, en una investigación que comenzó en junio y en la que se han practicado once registros, entre domicilios, naves industriales y fincas.

En la investigación, que comenzó en junio, se han practicado once registros, entre domicilios, naves industriales y fincasEl operativo se ha saldado con la incautación de 129 cajas de tabaco recién elaborado, 60.000 euros en metálico, cuatro vehículos (entre ellos un camión y una furgoneta) y varias armas de fuego, así como toda la maquinaria y el material necesario para la producción y el empaquetado de cigarrillos.

Además se han intervenido miles de boquillas para la elaboración de cigarrillos, papel para envolverlos, numerosos cartones con serigrafías de la marca "American legend", cajas de empaquetado, herramientas y otros enseres necesarios para la cadena de elaboración ilegal del tabaco.

"La organización trabajaba a nivel internacional, importaba el tabaco a granel de otros países, lo colocaba en una cadena de montaje y, con la maquinaria de alta precisión, transformaban ese tabaco en el cigarrillo envasado y envuelto en sus cajas y cartones", ha explicado Reina como modus operandi de la banda.

Según ha indicado la portavoz de la Guardia Civil, la fábrica -situada en la localidad de El Castillo de las Guardas- tenía capacidad para estar activa las 24 horas del día, ya que estaba abastecida por dos potentes equipos electrógenos autónomos de última generación.

La finca en la que estaba instalada la fábrica, que está destinada a la explotación de ganado porcino y otras especies animales y a la que se accede por caminos de difícil tránsito, cuenta con distintos habitáculos para dar hospedaje a los trabajadores ilegales con el objetivo de mantener el nivel de producción exigido.

Para poder mantener el nivel de producción exigido, la organización tenía que conservar activo el proceso de fabricación durante el mayor tiempo posible, para lo que disponían de trabajadores ilegales que vivían en la misma finca,

Disponían de trabajadores ilegales que vivían en la misma finca, ubicada en El Castillo de las Guardas de SevillaAdemás, el recinto consta de módulos prefabricados pintados de manera mimetizada para dificultar su visualización desde cualquier punto del monte o incluso desde una aeronave, ha indicado Reina.

Los miembros de la organización tenían su sede principal en la nave en la que se encuentra la fábrica y usaban otras en Sevilla dispuestas para el almacenaje y transporte de la materia prima y del tabaco elaborado hacia los canales clandestinos de distribución, donde se calcula que las treinta toneladas de tabaco podían haber alcanzado un precio de al menos seis millones de euros.

Los delitos

Algunos de los diez detenidos -dos de ellos de nacionalidad griega- cuentan con antecedentes por tráfico de droga y contrabando de tabaco, y ahora se les imputa este último delito junto a los de contrabando de tabaco, falsificación industrial y blanqueo de capitales, además de otros conexos como contra los derechos de los trabajadores y tenencia ilícita de armas.

La Guardia Civil ha señalado que están pendientes de determinar otros aspectos legales asociados al empleo irregular de estos trabajadores y no se descartan otras posibles responsabilidades contra la salud pública, ya que la cadena de elaboración de esta sustancia no guardaba "las más elementales normas" en este sector.

 

Consulta aquí más noticias de Sevilla.