Felicitación navideña de los reyes
Fotografía facilitada por la página web de la Casa Real, de la portada de la felicitación navideña de los Reyes, don Felipe y doña Letizia, que han elegido una imagen de su saludo al pueblo de Madrid desde el balcón del Palacio de Oriente. EFE

La felicitación de Navidad de los reyes, Felipe VI y Letizia, la primera tras la abidación del rey Juan Carlos, no ha dejado indiferente a nadie y ha cosechado críticas por alejarse de los motivos típicamente navideños y parecerse más a un recordatorio de su reinado.

En esta ocasión se han elegido dos imágenes (nunca antes la casa real había introducido dos imágenes en los Christmas de los miembros de la familia real) de la proclamación de Felipe. La primera imagen del díptico muestra a los monarcas de espaldas saludando a los ciudadanos congregados en la plaza de Oriente de Madrid el día de la proclamación. "Intentan dar todo el protagonismo al pueblo. Es una felicitación que no es nada convencional que sorprende y que tiene un claro sentido político e institucional. Es la primera felicitación de los nuevos reyes y lo que quieren es llamar la atención y marcar un nuevo estilo a la hora de comunicar", explica Carlos Barrera, profesor de Medios y Política en la Universidad de Navarra.

Para ser la primera felicitación como reyes no han sabido aprovecharla"Para Luis Arroyo, consultor de Comunicación Política la felicitación es "un poco fría". "La Navidad es algo cercano y el rey va con uniforme militar de gala, me resulta algo antigua", lamenta. "Para ser la primera felicitación como reyes no han sabido aprovecharla dando una imagen más hogareña; la verdad que parece más un recordatorio de su proclamación que un Christmas porque no da cercanía", asegura.

Respecto a la imagen interior, en la que apercen los reyes con sus hijas, la princesa de Asturias y la infanta Sofía, Arroyo interpreta que la imagen es "muy posada, parece más propio de una monarquía asiática que de una mediterránea".

Este año como novedad las hijas de los reyes además de firmar con su nombre, ya lo hicieron an la felicitación del año pasado, las pequeñas han puesto de su puño y letra sus títulos: princesa de Asturias e infanta de España.