La Asociación de Vecinos de la calle Enrique Granados ha denunciado hoy que el Ajuntament de Barcelona recibe al año 3.000 denuncias sobre casos de mobbing inmobiliario en la ciudad.

La asociación ha denunciado su situación pero el juicio está aplazado sin fecha
Esta asociación está formada por vecinos de un edificio antiguo de esta calle del Eixample que llevan
dos años viviendo bajo presión de la inmobiliaria que en 2005 inspeccionó el estado de la estructura del edificio y dejó al descubierto las vigas de los pisos habitados.

La inmobiliaria solicitó al consistorio una declaración del edificio en ruinas pero los inquilinos se movilizaron, denunciaron el caso y aún están a la espera de que se celebre el juicio, aplazado sin fecha.

Totalmente impunes

El representante de esta asociación, Xavier Monge, ha denunciado que "esta violencia se practica con total impunidad porque las inmobiliarias no encuentran ningún freno por parte de la justicia, ni de la administración publica local, autonómica o estatal".

Rosa Talón, vecina de la calle Rogent de Barcelona, asegura que sufre desde "los años 80" acoso inmobiliario por parte del propietario de su vivienda que no quiere hacerse responsable de los deterioros del edificio a pesar de las más de 20 instancias y denuncias que ha interpuesto en la comisaría de La Verneda.

Asimismo, la Asociación de Vecinos exige que "las administraciones se comprometan a perseguir estas prácticas mafiosas y que impidan la actividad de las empresas que llevan a cabo el acoso inmobiliario".