El cantante Joaquín Sabina se ha visto obligado este sábado por la noche a acortar el primero de los dos conciertos que tenía previsto ofrecer en Madrid por una indisposición que, según ha confesado al público, le ha hecho comprender el "pánico escénico" de la cantante Pastora Soler.

"Hoy (por este sábado), por exceso de ganas de estar bien delante de mi gente de Madrid, me acaba de pasar, llegando a cosas feas, un Pastora Soler", ha dicho Sabina en alusión a los "vahídos por pánico escénico" que han llevado a la artista sevillana a retirarse temporalmente de la música.

De esta manera, el músico jienense, de 65 años, ha interrumpido su concierto media hora antes del final previsto, disculpándose ante las más de 10.000 personas que abarrotaban el Palacio de los Deportes de Madrid con un sincero "realmente no me encuentro muy bien".

A pesar de ello, prácticamente nadie en el pabellón le ha recriminado este abrupto cierreTras cinco años sin actuar en solitario, Joaquín Sabina volvía este sábado por la noche a los escenarios para celebrar el 15 aniversario de 19 Días y 500 Noches (1999), una iniciativa que surgió como un regalo para sus seguidores latinoamericanos con la gira 500 Noches para una crisis. Sabina tiene previsto otro concierto en Madrid el próximo 16 de diciembre.

Final media hora antes de lo previsto

Parece que la presión le ha jugado una mala pasada al músico, que no había dado muestras explícitas de fatiga y que presumía de hecho de un buen estado de ánimo hasta que, tras un receso en el que sus músicos han tomado el relevo, ha regresado al escenario y ha compartido lo sucedido.

"Lo lamento mucho", ha subrayado, visiblemente emocionado ante la reacción del aforo del Barclaycard Center (antiguo Palacio de Deportes de Madrid), que ha vuelto a ponerse en pie para mostrarle su apoyo.

Sabina ha intentado entonces reemprender el concierto y ha llegado a cumplimentar el bloque principal, con el clásico Cerrado por derribo, que ha arrancado él solo a la guitarra, al que han seguido Pero qué hermosas eran, De purísima y oro, Más de cien mentiras y las festivas Noches de boda e Y nos dieron las diez.

"Lo siento mucho, pero realmente no me encuentro muy bien", se ha disculpado, anticipando el final del concierto tras dos horas de música, media hora antes de lo que estaba estipulado, y sin acometer éxitos como Princesa, Contigo o La canción de los (buenos) borrachos.

A pesar de ello, prácticamente nadie en el pabellón le ha recriminado este abrupto cierre, y eso que la expectación ante el concierto había empujado la reventa de las entradas hasta los 150 euros.

En el siguiente vídeo puede escucharse el momento en el que se refiere a sus nervios durante el concierto (min. 4:30).