Ojos llorosos, mucosidad en exceso, estornudos, complicaciones respiratorias... Los centros de salud comienzan a llenarse ya estos días de pacientes alérgicos al polen que sufren las complicaciones de la primavera. Hasta el 10% de los enfermos que ven los médicos de familia de Zaragoza llegan a la consulta con síntomas alérgicos, lo que supone una media de cinco pacientes al día por facultativo.

Se estima que en Aragón hay unas 50.000 personas alérgicas al polen, y cada vez se descubren más casos. Sólo el Hospital Clínico, referencia para estos pacientes, ve 5.500 pacientes nuevos cada año (de los que el 20% son polínicos).

Las lluvias de los últimos días habían atenuado los niveles de polen en la atmósfera. Sin embargo, el sol y las altas temperaturas de esta semana han vuelto a elevarlos y han disparado los síntomas de muchos alérgicos.

Los expertos estiman que ésta será una primavera muy dura para estos enfermos, principalmente para los que sufren alergia a las gramíneas. Estas plantas seguirán polinizando hasta mediados o finales de junio, como ya publicó 20 minutos.

Y los médicos apuntan que aún queda por llegar lo peor. Los niveles de polen más altos se alcanzarán previsiblemente a finales de mayo y se intensificarán durante los primeros días de junio. Los síntomas son similares a los de un resfriado y en muchos casos son difíciles de diferenciar. Incluyen estornudos, conjuntivitis y mucosidad y suelen prolongarse más allá de los 4 ó 5 días típicos del enfriamiento.

Muchos niños se curan

Los expertos estiman que la mitad de los niños que sufren alergia suelen curarse al llegar a la edad adulta. Entre el 20% y el 25% de los alérgicos también padecen asma o diversas enfermedades respiratorias.

El tratamiento habitual para combatir los síntomas incluye antiestamínicos y vacunas. En el Clínico, el exceso de trabajo y de pacientes han disparado las listas de espera por encima de los cuatro meses para las primeras visitas, según confirmaron fuentes del hospital.

Lo mejor, ventilar por la mañana

Ventilar la casa por la mañana y por un tiempo no excesivo, mantener las ventanas del coche cerradas durante los desplazamientos, evitar hacer esfuerzos en zonas verdes o cerca de campos de cereales o llevar gafas de sol para combatir la sensibilidad a la luz que produce la alergia son algunos de los consejos que dan los expertos.