Las Fuerzas de Seguridad ha detenido este lunes a un joven, vecino de Torrelavega, que llevaba más de 27 kilos de hachís en su vehículo, al que además agentes de varios cuerpos han tenido perseguir por las calles de Lugo.

Los agentes han detenido a este joven, ciudadano marroquí de 25 años de edad y vecino de Torrelavega (Cantabria), como presunto autor de un delito de conducción temeraria y contra la seguridad del tráfico y que, tal y como informa la Policía Nacional, transportaba en su vehículo más de 27 kilogramos de hachís.

Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil iniciaron este operativo cuando, sobre las 2,00 horas de este lunes, observaron circulando a la altura del kilómetro 488 de la autovía A-6 a un turismo con placas de matrícula de pruebas que abandonó la vía en dirección a Lugo ciudad.

El conductor, al darse cuenta de la presencia del coche patrulla, inició una huida a gran velocidad y "de forma temeraria, invadiendo el sentido contrario, adelantando en curvas y no respetando los semáforos, poniendo así en grave riesgo a las personas que circulaban por la zona", según ha resaltado la Dirección General de la Policía.

CHOQUE

Los agentes de Tráfico dieron aviso a Policía Nacional y Policía Local, que establecieron un dispositivo de localización para interceptar a este vehículo, que llegó incluso a chocar contra otro estacionado en la Avenida de Madrid.

En su carrera, el conductor arrojó a la vía dos paquetes y finalmente se empotró contra un muro de hormigón en la calle Xoan Rico Pérez, en Lugo, según ha relatado la Policía.

En ese momento, el conductor salió del vehículo y, ante los avisos de alto por los agentes de la Guardia Civil, comenzó su huida a pie. Fue entonces perseguido por efectivos de la Policía Nacional, que lo localizaron en una finca en la calle Peña Anda, donde procedieron a su detención.

Efectivos de la Policía Local hallaron, a su vez, en la Ronda das Fontiñas los bultos arrojados desde el coche: una bolsa de deportes con "bellotas de hachís" y otro grupo de ellas esparcidas por la calzada. En total suman un peso aproximado de 27,5 kilogramos.

La Guardia Civil le imputa al detenido un delito de conducción temeraria y contra la seguridad del tráfico, al carecer, además, de permiso de conducción. El joven ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial.

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