La Dirección General de Salud Pública y Consumo recomienda a los consumidores la adquisición responsable de productos para la fiesta de Halloween. Se recuerda que para poder disfrutar de estas celebraciones con total seguridad y confianza es preciso adquirir productos que, cumpliendo sus instrucciones de uso y advertencias señaladas, no impliquen riesgo para la salud y la seguridad de los consumidores.

En este sentido, apuntan que la compra de disfraces y sus accesorios tiene que realizarse con los mismos estándares de calidad y seguridad exigidos para cualquier otro producto, con independencia de que éstas sólo se utilicen durante unos cuantos días.

En caso de detectar alguna irregularidad en los productos adquiridos, el consumidor puede dirigirse a las oficinas de consumo donde recibirán el asesoramiento necesario. Cabe recordar que los disfraces para niños se consideran juguetes y, por lo tanto, a la hora de comprar dichos productos hay que tener el mismo cuidado que si se tratara de un artículo destinado a edades infantiles.