El 11 de marzo de 2004, en torno a las 9 de la mañana, Antonio Beamonte —testigo llamado por la Asociación Ayuda a las Víctimas 11-M— subió en la estación de metro de Pavones —línea 9—.

¡Qué coño tendrá que ver!

En la estación de Artilleros, un músico fue recriminado por un señor: "No es el momento de música con lo que ha pasado", a lo que una mujer respondió "¡qué coño tendrá que ver!".

Según el testigo, era Josue Oña, miembro de ETA. "No se ha investigado nada de esto", reclama el testigo.

Sigue el juicio del 11-M en el especial de 20minutos.es