Los locales de copas de las zonas de marcha siguen haciendo mucho ruido, mes y medio después de que se aprobara la modificación de la Ordenanza sobre Contaminación Acústica. El dispositivo que se ha adoptado para el control de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) no está surtiendo efecto, al menos, de momento.

Ese dispositivo consiste en que dos agentes se dediquen en exclusiva a hacer las mediciones sonométricas que los vigueses demanden. Y así lo hacen, pero a la hora de comprobar el exceso de decibelios de los bares de copas, un poco menos. Casi siempre, porque cuando llegan ya no hay ruidos.

Desde el mes de febrero se han solicitado en Vigo 61 mediciones sonométricas, según datos policiales, pero sólo se realizaron 21, la mayoría de ellas (19) positivas, aunque sólo cinco se hicieron en las zonas ZAS. Tres por los ruidos de una sucursal bancaria en García Barbón durante la mañana y dos en un pub de la calle Areal.

Hasta 40, por tanto, se quedaron sin hacer, pese a la petición de los vecinos, y 11 de ellas fueron por la noche, en la zona de Churruca. Desde que se modificara provisionalmente la ordenanza, el pasado 6 de marzo, la demanda de mediciones se ha disparado: si en todo febrero se solicitaron nueve, en marzo fueron un total de 46.

La praza de Portugal, bien vigilada

Y mientras unos vecinos se quejan, otros agradecen la reforma de las calles. Sobre todo en la praza de Portugal, en la que «se ha reducido notablemente el problema del botellón», según Bieito Ledo, presidente de la comunidad de vecinos de uno de los bloques. «Tenemos mucho control policial y mucha limpieza y eso se agradece, pero los locales no cierran a su hora».

La ordenanza y el BOP. No se ha publicado

Para que la modificación de la ordenanza tenga validez legal tiene publicarse en el Boletín Oficial de Pontevedra. El concejal de Medio Ambiente, Chema Figueroa, espera que aparezca «en los próximos días».

30 días de exposición. Alegaciones

Tras la aprobación provisional en el pleno, el documento modificado ha estado 30 días de exposición al público para presentar alegaciones. La negativa a reducir los decibelios mínimos en las viviendas copará las quejas.

Horarios de cierre. No se cumplen

Desde febrero los agentes comprobaron que 11 locales no cumplían los horarios de cierre. En realidad son muchos más y se puede verificar cualquier fin de semana por la noche.

Dos agentes de paisano hacen mediciones en el domicilio de los afectados

Sólo actúan los viernes y los sábados. Los afectados por el ruido pidieron que los agentes que fueran a hacer las mediciones en sus domicilios se presentaran de paisano después de constatar que los locales bajaban la música e incluso cerraban si veían las luces del coche patrulla acercarse.

La propuesta fue aceptada, pero sólo los viernes y los sábados. Algo que desde la Asociación Viguesa contra el Ruido consideran «insuficiente». Javier Quintana, su presidente, explica que, cuando se solicita la medición, los agentes tienen que «recoger el sonómetro en el Concello, suelen tardar demasiado y cuando llegan, obviamente ya no hay ruido».