Nicolas Sarkozy
El candidato conservador a las elecciones presidenciales francesas Nicolas Sarkozy. (EFE) EFE

Parece que las distancias entre la socialista Ségolène Royal y el conservador Nicolas Sarkozy se acortan.

Un sondeo, realizado por el instituto CSA-Cisco para el diario Le Parisien, sobre la intención de voto de cara a las presidenciales francesas augura que ambos candidatos obtendrán el 50 por ciento de los votos en la segunda vuelta electoral, que tendrá lugar el 6 de mayo.

En la primera vuelta, que se realizará el próximo domingo, Sarkozy, ex ministro del Interior, obtendría el 27 por ciento, dos puntos porcentuales más que Royal.

Después se ubicarían el aspirante centrista François Bayrou, con el 19 por ciento, y el líder ultraderechista Jean-Marie Le Pen, con el 15,5 por ciento.

Hasta el momento los sondeos hechos públicos daban una ventaja a Sarcozy

Royal y Sarkozy habían conseguido cada uno el 50 por ciento en la segunda vuelta en dos encuestas realizadas el 21 y 22 de marzo.

Hasta el momento los sondeos hechos públicos daban una ventaja a Sarkozy.

Sarkozy aclara

Nicolas Sarkozy se desmarcó de cualquier relación con la ultraderecha, mientras que su rival socialista, Ségolène Royal, prometió un Elíseo "ahorrativo y transparente", en una crítica velada al presidente saliente, Jacques Chirac.

A cinco días de la primera vuelta electoral, Sarkozy replicó a quienes ven en sus propuestas, como la de un Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, un acercamiento a las posiciones del postulante ultraderechista, Jean-Marie Le Pen.

"No hay vínculo alguno entre la extrema derecha y yo, no hay más que ver los insultos repetidos que me dedica Le Pen", dijo el candidato de la conservadora y gobernante UMP en la cadena TV5 y recordó que fue una ley electoral de los socialistas de 1986 la que permitió que la ultraderecha entrara, brevemente, en el Parlamento.

Royal, ahorrativa

Mientras, la socialista Royal presentó ante la prensa cinco medidas para que la Presidencia se vuelva "ahorrativa y transparente", y denunció la subida del 798% del presupuesto del Elíseo en los casi doce años de Chirac.

La primera mujer con posibilidades reales de auparse al Elíseo criticó la "opacidad" de los gastos presidenciales y prometió acabar con "esta deriva monárquica que consiste en hacer creer que un jefe de Estado puede gastar el dinero público con control ni límite".