El almirante sigue triunfando en mayo
Traje de niña, de corte clásico, un valor seguro para la comunión(Torres).
Todo es poco para la primera comunión del niño. Trajes a medida, zapatos forrados, menús especiales, payasos para animar la fiesta y hasta viaje a Disneyland París.

Los padres se dejan cada año un buen pellizco en las comuniones, «quizá –explica Yolanda López, relaciones públicas del restaurante el Capricho– porque es la primera celebración que organizan realmente ellos. Las bodas tienen el componente esencial de los suegros y el bautizo, el de los abuelos. Sin embargo, la comunión es todo un símbolo como familia».

Para las niñas, sencillo

Este año los granadinos han optado por lo tradicional y las niñas vestirán de organdí suizo blanco, según Nana López, propietaria de Nana niños. «Prima lo sencillo, con zapatos forrados y un lazo en el pelo».

Los niños, por su parte, «vuelven a querer ser almirantes», comenta Dolores Quesada, de Tejidos Buenos Aires. «A las chicas les gusta más la seda cristal en estilo clásico. El escote palabra de honor es poco común», dice.

Los precios oscilan entre los 300 y 400 euros de los vestidos para las niñas, a los que hay que añadir complementos como las limosneras (18 euros), los guantes (10) o los tocados (20), que este año se llevan con adornos de plumas.

Los chicos, más económicos, unos 200 euros el traje.

Castillo hinchable

El precio por celebrar una comunión es muy relativo. En el restaurante el Capricho hay menús desde 26 euros y en el Caballo Blanco a partir de 46. Además, a esto hay que añadirle los payasos con talleres de globoflexia, los castillos hinchables (200 euros tres horas) y los recordatorios más el reportaje del fotógrafo (entre 300 y 600 euros para 30 invitados).