Georgie Bee wearing her own amazing shoes
La diesñadora de calzado Georgie Bee posa para Bettina Rheims © Bettina Rheims - Coutesy Camera Work Gallery

La francesa Bettina Rheims (1952), una mujer de clase alta —hija del académico, historiador del arte y comisario de exposiciones Maurice Rheims—, no iba para fotógrafa. Ejerció primero como modelo, luego fue periodista, gestionó una galería y hasta los 26 años no había manejado una cámara más que como aficionada. Desde que en 1981 mostró sus primeros trabajos, fotos de artistas de striptease y de circo, se ha convertido en una estrella de la imagen osada y provocativa sobre el lado licencioso de la vida.

En su última serie, Bonkers – A Fortnight in London (Chaladas - Una quincena en Londres), la artista explora una de sus ciudades favoritas tal como antes hizo con Shangái (2003) y París, que describió a través de medio centenar de top models en Heroines (2007). El trabajo, que se expone en la galería Camera Work de Berlín entre el 19 de septiembre y el 29 de noviembre, es un desenfrenado viaje a las noches más locas de la capital londinense a través de escenificaciones que toman elementos de lo surrealista, lo absurdo y lo descaradamente erótico.

Con suavidad

Las más famosas party girls londinenses —entre ellas las modelos Amber Le Bon, Harriet Vernet, Dioni Tabbers, Mary Charteris, Portia Freeman y Morwenna Lytton Cobbold, la tatuadora Arabella Drummond y la diseñadora de calzado femenino Georgie Bee— se prestan al juego que les propone Reims y se muestran, semidesnudas, en ceremoniales que pone en duda, con suavidad y sin entrar en la crítica dura, el estereotipo femenino, la cosificación de las it girls y el impacto social y mediático de estas chicas sin las cuales no tendría eco social o periodístico ninguna jarana o photo call patrocinado.

Podrían ser escandalosas pero se quedan en el erotismo clásico Con la ayuda en el estilismo de Sascha Lilic y los modelos de trapos de la exmadre del punk Vivienne Westwood, Rheims firma una colección de fotografías que podrían ser escandalosas pero se quedan en un erotismo bastante clásico: Le Bon aparece apoyada en un coche deportivo, desolada porque ha perdido las llaves; Bee está tumbada en ropa interior en una chaise longue sosteniendo uno de los zapatos que diseña; Vernet luce un corse con la Union Jack...

'Atmóferas electrizantes'

Los organizadores de la muestra destacan las "atmósferas electrizantes" en las que la fotógrafa coloca a mujeres que "polarizan la atención social de la metrópoli". La artista y sus heroínas se sumergen en "juegos eróticos" y de "descubrimiento de los feminidad".  Bajo una "perpectiva honesta" y con una "notable intimidad y proximidad" con Rheims, la representación de estas mujeres "juega con los estereotipos, de manera consciente exagera clichés" y "desafía las diferencias" entre las imágenes de las modelos en los medios de comunicación y las características de sus personalidades, añaden.

En 2008 Rheims retrató en fotos casi porno a la esposa del multimillonario ruso Sergey Rodionov Rheims, que en 1995 hizo el retrato oficial del entonces presidente francés Jacques Chirac, montó una cierta escandalera tres años más tarde con el proyecto I.N.R.I., con el escritor Serge Bramly, en el que recreaba la vida de Jesús como si este fuese una mujer. En 2008 firmó The Book of Olga, con fotos casi porno de la femme fatale moscovita Olga Rodionova, esposa del multimillonario ruso Sergey Rodionov.