El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió el jueves mantener inalterados los tipos de interés a corto plazo para la eurozona en el 3,75%, informó la entidad.

La institución europea mantuvo también la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a las entidades, en el 4,75%, y la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 2,75%.

La decisión estuvo en línea con las previsiones de los mercados, que daban por sentado que el BCE dejaría invariables las tasas tras haberlas subido el mes pasado de forma moderada.

Previsiones al alza en junio

La mayoría de los expertos pronostica que el banco europeo volverá a elevar el precio del dinero en 25 puntos básicos en junio.

Se prevé que las tasas se sitúen en el 4,25% en otoño

Los analistas del banco alemán Commerzbank prevén que las tasas se sitúen en el 4,25% en otoño ya que algunos miembros del consejo de gobierno del BCE han advertido de que la inflación en la zona euro puede superar el 2% a medio plazo, incluso, si los tipos superan el 4%.

Entre los posibles riesgos para la estabilidad de precios que observa el BCE se encuentran:

  • Nuevas subidas de los precios del petróleo.
  • Aumentos salariales más altos de lo esperado.

Estímulos innecesarios

Al mismo tiempo, los indicadores más recientes de la economía de la eurozona, como los datos del mercado laboral o el crecimiento del sector de servicios, han dejado entrever que el área crece con fuerza y no necesita la estimulación de unos tipos de interés bajos.

El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro creció un 2,7% en 2006, 1,3 puntos porcentuales más que el año anterior, según la oficina de estadística europea, Eurostat.

El BCE ha subido las tasas en siete ocasiones desde diciembre de 2005, desde el 2,0% al 3,75% actual, en 25 puntos básicos cada vez.