Málaga será la ciudad andaluza con más emisiones de efecto invernadero: seis millones de toneladas de CO2 llegarán a la atmósfera cuando funcionen el horno de la cementera de La Araña y las dos centrales térmicas, en la desembocadura del Guadalhorce y en Campanillas. Contra ésta última, el portavoz de la formación, Ángel Rodríguez, presentó ayer una denuncia ante el Juzgado de Guardia de la capital. Por su parte, el edil de Urbanismo defiende que la central cuenta con autorización de Gobierno y Junta.

¿Qué tiene en contra de la central de ciclo combinado?

Prefiero llamarla central térmica. Le hemos pedido al juez que se investigue quién es el que ha cometido el delito de dar la licencia de obras para construirla en un suelo que el PGOU en vigor cataloga como no urbanizable y con protección especial por ser suelo agrícola.

¿Dónde está la ilegalidad?

Urbanismo ha excedido los límites de la legalidad. Cuando un Ayuntamiento da una licencia contraria al plan vigente, el código penal lo castiga con penas de prisión de seis meses a dos años. La denuncia de ayer es una continuación de la que presentamos en noviembre pasado ante la Fiscalía de Medio Ambiente. El fiscal ha dicho textualmente que nuestra denuncia tiene una base jurídica importante y es probable que la envíe al juzgado para que se abran diligencias contra el concejal de Urbanismo y el alcalde de Málaga.

¿Y por qué contra el alcalde?

Lo hacemos políticamente responsable. El Ayuntamiento firmó un convenio con Gas Natural y de él recibió 1,7 millones de euros sin destino alguno. Eso es gravísimo.

BIO

Tiene 39 años y vive aquí desde hace diez. Es funcionario en Medio Ambiente y dedica el tiempo libre a su niño.