Discapacidad
Un hombre en silla de ruedas. EFE

Investigadores de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y de La Salle Campus Barcelona-URL desarrollan una tecnología que permitirá circular de forma autónoma por un entorno urbano a las personas con discapacidad intelectual usuarias de sillas de ruedas, que ha sido presentado este jueves en Sitges (Barcelona).

Hay 10.000 personas con discapacidad intelectual que van en silla de ruedasEl proyecto, denominado Follow me, está diseñado para seguir a un guía del grupo de paseo y proporciona autonomía a los usuarios, ya que ahorra cualquier intervención del usuario o de una persona que dirija la silla. La nueva tecnología estará terminada dentro de un año y podrá aplicarse en la sillas de ruedas de personas con discapacidad intelectual, actualmente más de 10.000 en Europa.

Las personas con discapacidad intelectual no tienen la cognición necesaria para hacer un uso adecuado de una silla de ruedas eléctrica y, por este motivo, se les prescribe sillas de ruedas manuales, que tampoco pueden manejar por las dificultades de controlar el joystick que las dirige. Por eso, los programas de atención a este colectivo contemplan salidas y desplazamientos para los que se requiere de personal para cada una de las sillas manuales.

Si no, estos usuarios no pueden efectuar el mismo número de salidas que otros compañeros con una mayor movilidad. Por ello, la Fundación Ave María impulsó el proyecto de innovación Follow me, para aplicar la robótica a las sillas eléctricas. También ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Sitges y la Obra Social la Caixa, que ha aportado 47.200 euros de los 100.000 que ha costado comprar las sillas, el material del proyecto, el personal, los procesos de evaluación y calidad y los prototipos 3D y el montaje.

Mil euros para robotizar la silla

Los investigadores del Grupo de Investigación en Ingeniería del Conocimiento de la UPC, liderados por el profesor Cecilio Angulo, de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), y el profesor de robótica Jordi Albó, de La Salle Universidad Ramon Llull, coordinan y supervisan el diseño del sistema, que sustituirá el joystick y robotizará las sillas. Todo ello formará parte de un equipo que podrán adquirir las instituciones o personas interesadas con un coste de alrededor de 1.000 euros, lo que, según sus impulsores, permitirá la transformación de muchas sillas.

Un mando a distancia funcionará como freno de emergenciaLas nuevas sillas podrán ser utilizadas por las personas que puedan mantener su cuerpo en la posición adecuada, aunque no puedan gobernar y, según han avanzado los responsables del proyecto, será un aparato universal con dos variantes: una básica para interiores y paseos normales, y la otra de gama más alta con tracción a las cuatro ruedas.

Con el nuevo sistema, un grupo de hasta cinco usuarios con sillas de ruedas eléctricas seguirán de forma autónoma al guía del grupo de paseo. Las sillas circularán a paso de peatón, entre 3 y 6 kilómetros por hora, y algunas dispondrán de tracción a las cuatro ruedas, para poder ir también por entornos naturales como la playa o la montaña. Los profesionales que guíen al grupo dispondrán de un mando a distancia que servirá como freno de emergencia.