Miguel Angel Moratinos, junto al canciller cubano, Felipe Pérez Roque en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en La Habana
Miguel Angel Moratinos, junto al canciller cubano, Felipe Pérez Roque en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en La Habana. (EFE)

El gobierno cubano está dispuesto a hablar con España sobre derechos Humanos, uno de los asuntos más espinosos para las autoridades de La Habana, pero considera que aún no se dan las condiciones para hacerlo con la Unión Europea, afirmó el canciller cubano, Felipe Pérez Roque.

Con España hay otro acercamiento (...) ha tenido una posición de liderazgo en la búsqueda de un diálogo respetuoso y serio con Cuba



"Cuba está dispuesta a hacerlo (hablar con España sobre derechos humanos) en este momento; con la Unión Europea, tendrían que darse condiciones tales como la eliminación definitiva de las sanciones contra Cuba, la eliminación de la posición común", dijo el ministro en declaraciones a periodistas.

"Con España hay otro acercamiento. El gobierno español ha tenido una posición de liderazgo en la búsqueda de un diálogo respetuoso y serio con Cuba, y nosotros creemos que es nuestro deber emprender un camino de diálogo con España. Con la UE todavía no se dan las condiciones", añadió Pérez Roque.

Pérez Roque explicó que ambos gobiernos están "avanzando en la idea del establecimiento de un mecanismo permanente y formal de diálogo político que no excluye el tema de la cooperación internacional para la promoción de los derechos humanos".

Las conversaciones, añadió, se han desarrollado "en el más estricto respeto a la soberanía de cada país (...), a la no injerencia en asuntos internos, cosa que nosotros respetamos y el gobierno español también".

La Habana acusa a Aznar de impulsar el endurecimiento de la política de la UE hacia la isla que desembocó en la crisis del 2003


A su juicio, España "es una especie de interlocutor privilegiado" que ha recuperado la experiencia y autoridad que "años atrás fue dilapidando en medio de la irresponsabilidad y los desvaríos de otra política".

La Habana acusa al ex presidente español José María Aznar de impulsar el endurecimiento de la política de la UE hacia la isla en protesta por la represión de la disidencia que desembocó en la crisis del 2003 y quedó formalmente zanjada en el 2005, aunque, según fuentes diplomáticas, las relaciones nunca recobraron la fluidez anterior.

Según Pérez Roque, la visita de Moratinos "señala un ejemplo, demuestra que hay que tratar a Cuba con respeto, no se puede intentar imponer a Cuba, no se le puede intentar dar lecciones, a Cuba hay que acercarse con respeto y Cuba corresponde siempre".

La visita de Moratinos "abre caminos nuevos en la relación entre Cuba y España y quizás en la relación entre Cuba y la Unión Europea", agregó Pérez Roque, convencido de que "es al mismo tiempo, rectificación y fundación del diálogo".

Moratinos

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se mostró convencido de que la nueva etapa abierta en las relaciones entre España y Cuba tendrá resultados "prácticos" y opinó que la Unión Europea puede también establecer una relación "confiable y serena" con la isla.

Moratinos, que inició ayer una visita oficial de dos días a Cuba, explicó que durante sus conversaciones con las autoridades de la isla ha tenido oportunidad de desarrollar un diálogo amplio, incluso sobre temas "sensibles" para el gobierno cubano, como los derechos humanos, "basándonos en la confianza, en el respeto mutuo porque es la única manera de trabajar para el futuro".

Lo extraño, lo difícil de entender, es que desde el año 1998 no hubiese habido un canciller español que visitase Cuba



"Gracias a estas conversaciones, estoy convencido de que tendremos unos resultados prácticos, operativos, constructivos entre España y Cuba", dijo Moratinos.

El ministro, el primer titular español de Exteriores que visita la isla desde 1998, se mostró convencido de que, al igual que España, la Unión Europea "puede también establecer una relación confiable y serena con Cuba".

"Esos son los grandes retos y desafíos, retos de diálogo político, de cooperación, de desarrollo económico y financiero y todos ellos los hemos abordado desde esta mañana (la de ayer lunes) con un sentimiento de responsabilidad y de respeto", insistió.

Moratinos se refirió a quienes han criticado su visita y aseguró que "lo extraño, lo difícil de entender, es que desde el año 1998 no hubiese habido un canciller español que visitase Cuba".

A su juicio, el gobierno español "tiene que estar en Cuba" y debe tener "capacidad de diálogo e interlocución con las autoridades y todos los sectores sociales".

A la recepción ofrecida ayer noche en la residencia del embajador de España en La Habana acudieron, además de Pérez Roque y altos cargos de la Cancillería, el vicepresidente José Ramón Fernández; Fidel Castro Díaz-Balart, el primogénito de Fidel Castro, y una nutrida representación de la Iglesia católica y el mundo de la cultura cubana.

Está previsto que se entreviste este martes con Raúl Castro, presidente provisional de Cuba desde que el pasado 31 de julio el líder de la revolución, Fidel Castro, anunciara la delegación de sus cargos por una enfermedad que se mantiene como secreto de Estado.