El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) anunciaba a última hora del miércoles que aceptaba la tregua de cinco horas que ha entrado en vigor este jueves para permitir la entrega de ayuda humanitaria, satisfaciendo así la petición formulada por Naciones Unidas.  

El portavoz de la formación islamista, Sami Abu Zuhri, ha sostenido que "existe un acuerdo entre las facciones de la resistencia para aceptar la oferta de la ONU para mantener tranquilo el terreno durante esas horas para satisfacer las necesidades humanitarias", según ha informado la agencia palestina de noticias Maan.

Horas antes, Israel había anunciado su voluntad de aceptar la petición de la ONU.  "Entre las 10.00 y las 15.00 (una hora menos en España) el Ejército cesará todas sus operaciones en la franja de Gaza y no disparará", dice un comunicado militar enviado esta noche a los medios de comunicación.

Los hospitales de Gaza se ven desbordados por el ingreso de más de 1.500 heridos que han dejado los bombardeos israelíes Durante este breve cese de los bombardeos también se permitió a la población de la localidad de Bet Lahiye, en el norte de la franja, y de los barrios de Sayaíe y Zeitún, ambos en Gaza capital, regresar a su hogares. Gran parte de estas poblaciones, que ascienden en su conjunto hasta 100.000 personas, han evacuado sus casas en los últimos dos días cuando el Ejército israelí les informó que iba a bombardear la zona severamente porque desde ellas se disparan una gran parte de los cohetes.

La tregua fue pedida por el enviado especial de la ONU para Oriente Medio, Robert Serry, informó la edición electrónica del diario Yediot Aharonot. Algunos medios señalan que la tregua fue solicitada a raíz de la muerte esta tarde en una playa de Gaza de cuatro menores, en un bombardeo de la Marina israelí.

Algunas fuentes temía que la tregua fracasara si Hamás y las otras milicias palestinas la aceptan también. "Si Hamás o cualquier otra organización terrorista aprovechan esta ventana humanitaria para lanzar ataques contra civiles israelíes o blancos militares, el Ejército responderá con firmeza y de forma decisiva", refiere el comunicado.

Sin embargo, tres cohetes disparados por milicias en la Franja de Gaza cayeron en territorio israelí en medio del alto el fuego "humanitario" de cinco horas de duración, sin que llegara a interrumpirse.

En ofensivas militares anteriores en Gaza también se abrieron períodos similares de tregua para introducir medicamentos y abastecer a los desbordados hospitales, aunque a veces el suministro se debió realizar en medio de ataques mutuos porque el cese de fuego no aguantó el período estipulado.

Los hospitales de Gaza se ven desbordados por el ingreso de más de 1.500 heridos que han dejado los bombardeos israelíes y según diversas organizaciones humanitarias comienzan a escasear los medicamentos y equipos médicos más básicos. La situación humanitaria en la franja de Gaza ha empeorado considerablemente después de nueve días de ofensiva militar israelí, que ha provocado también daños materiales a infraestructuras vitales y sanitarias que podrían afectar incluso a los recursos de agua.

El sur de la franja está también a oscuras porque hace unos días un cohete palestino derribó una torre de electricidad que abastecía esa zona desde Israel, que alega que no lo reparará mientras no pueda garantizar la seguridad de sus operarios en esa zona fronteriza.

A todo ello se ha sumado una drástica reducción del abastecimiento de productos de primera necesidad, entre ellos de la gasolina, a través del paso fronterizo de Keren Shalom, que funciona con capacidad reducida por los incesantes cohetes palestinos en toda la zona alrededor de la franja.

La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos ha informado este miércoles de que 22.000 gazatíes han buscado refugio en instalaciones de esta organización para tratar de escapar de los bombardeos israelíes, iniciados el pasado 8 de julio. Más de 200 palestinos han muerto en el marco de la operación 'Margen Protector'. De estas víctimas, tres cuartas partes corresponden a población civil, según datos de la ONU.

Reunión de la ANP y Hamás

Por otro lado, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, se reunió en El Cairo con el representante del movimiento palestino Hamás en la capital egipcia, Musa Abu Marzuk, quien le explicó sus condiciones para aceptar el alto el fuego con Israel propuesto por Egipto.

El embajador palestino en El Cairo, Jamal al Shubaki, informó de que Abu Marzuk insistió a Abás en que para aprobar el cese de las hostilidades deberán primero ser negociadas ciertas cuestiones pendientes, como el bloqueo impuesto a la franja de Gaza y la liberación de los presos detenidos por Israel en los últimos meses. "Han hablado sobre los esfuerzos de mediación egipcia y las formas posibles para alcanzar ese alto el fuego que han propuesto, pero con el objetivo de que sea una paz permanente con la apertura de negociaciones posteriores", detalló Al Shubaki.

Egipto propuso hace dos días un plan que recogía un alto el fuego entre Israel y Hamás  Conversaron también sobre la posibilidad de que el Cuarteto formado por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y la ONU vuelva a reactivar las negociaciones con Israel para solucionar el problema "de forma permanente y que no se vuelva a repetir una situación de ofensiva militar como ésta", añadió.

Hamás había expresado varias peticiones y cuestiones "a las que no está dispuesto a renunciar y que requieren de aclaraciones", aseguró, y por eso Abás se los expondrá el jueves al presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, en la reunión que está previsto que mantengan en El Cairo. Al Shubaki advirtió de que Hamás está dispuesto a aceptar un alto el fuego "para poner fin al derramamiento de sangre de los palestinos inocentes, siempre y cuando Israel acceda a aceptar sus condiciones".

El presidente de la ANP llegó a El Cairo, junto a una delegación de alto nivel, para mantener reuniones con responsables egipcios, con el objetivo de conseguir el fin de las hostilidades entre israelíes y palestinos.

Egipto propuso hace dos días un plan que recogía un alto el fuego entre Israel y Hamás y una reunión en El Cairo de representantes de todas las partes del conflicto para retomar las negociaciones. No obstante, Hamás no aceptó poner fin al lanzamiento de cohetes, mientras que Israel sí accedió en un principio, pero ante la negativa palestina decidió reanudar los ataques.