El Gobierno ha aprobado este viernes el techo de gasto del Estado para 2015 y lo ha establecido en 129.060 millones de euros, un 3,2% menos —4.200 millones de euros— que en 2014. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha asegurado, sin embargo, que esto no implicará "nuevos ajustes", que se trata de una "contención en el incremento" y que esto es "compatible" con la bajada de impuestos prevista en el reforma fiscal.

El cuadro macroeconómico no ha cambiado y es el mismo que el del Plan de estabilidadEl techo de gasto, el primer paso para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado del próximo año, se ha elaborado de acuerdo con un déficit del Estado que deberá recortarse hasta el 2,9% del PIB y que deberá compensar, gracias al crecimiento previsto del 1,8% de la economía española, los menores ingresos por la rebaja fiscal, cuya primera parte entrará en vigor el próximo año. El cuadro macroeconómico no ha cambiado.

Así, la cifra de 2015 resulta de una previsión de ingresos de 133.712 millones de euros y un objetivo de déficit de 30.959 millones, cantidades a las que hay que restar la financiación de las administraciones territoriales (32.941 millones) y unos ajustes de contabilidad nacional de 2.670 millones. "No habrá nuevos ajustes a la baja del gasto público" porque "no son necesarios para consolidar los objetivos", dice Montoro.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, por su parte, ha subrayado que el techo de gasto fijado para 2015 "confirma que la reducción del déficit público" es un objetivo "prioritario" de la política presupuestaria del Gobierno. Sáenz de Santamaría ha insistido en que el techo de gasto para 2015 continúa con la línea de contención del gasto seguida en los próximos años, preservando el gasto social y sin contemplar "ningún otro ajuste adicional".

El recorte de ingresos derivado de la reforma fiscal no dará margen al GobiernoEn concreto, el Gobierno estima una rebaja del IRPF para 2015 de unos 4.800 millones de euros, a los que se sumarán alrededor de 600 millones por la reducción del Impuesto de Sociedades, mientras que la subida del IVA a los productos sanitarios del 10% al 21% —de los que se excluyen las gafas graduadas, lentillas, prótesis o muletas— reportará a las arcas públicas en torno a 400 millones de euros.

Con este escenario de fondo y un crecimiento del PIB para el próximo año que se acercará al 2%, según las estimaciones oficiales, el Gobierno cree que tiene margen suficiente para plantear unos Presupuestos que cumplan con el objetivo de déficit del 4,2% para el conjunto de las administraciones públicas.

El Gobierno confía en que la mayor actividad económica, la incipiente creación de empleo y el menor gasto en intereses asociados a la deuda pública ayuden a corregir las cifras de déficit sin necesidad de recortes adicionales. Además, la recuperación del mercado laboral permitirá reducir el gasto en prestaciones por desempleo, que según Montoro, es una de las partidas que elevó el déficit del Estado en 2013.

Por el lado de los gastos no se esperan muchas alegrías, dado que a pesar del mayor crecimiento de la economía, el recorte de ingresos derivado de la reforma fiscal no dará mucho margen al Gobierno, aunque considera que la rebaja de impuestos no tiene por qué suponer una pérdida de recaudación neta si fortalece el crecimiento económico y mejora la creación de empleo. De hecho, confía en que la rebaja fiscal aporte 0,55 puntos al PIB en 2015 y 2016.

El crecimiento del PIB hace creer al Gobierno que tiene margen para cumplir el objetivo de déficitEl techo de gasto para este año se incrementó un 2,7% respecto al del año anterior, hasta los 133.259 millones de euros. La cifra de 2014 partió de una previsión de ingresos de 128.159 millones de euros y un objetivo de déficit de 39.642 millones (3,7% del PIB). Sin embargo, al excluir la partida de gasto destinada a cubrir las aportaciones a la Seguridad Social y los Servicios Públicos de Empleo Estatal (SPEE), el gasto se quedó reducido en 104.847 millones, un 1,3% menos que el límite de gasto fijado para 2013.

Una vez que el Gobierno ha dado luz verde al techo de gasto para 2015 lo enviará a las Cortes para su convalidación a la semana siguiente. Después del verano, el trámite para la aprobación de los Presupuestos del próximo año continuará y presentadas las nuevas cuentas, también habrán de recibir el visto bueno del Congreso y del Senado.