Ángel Ordoño, en Valdebebas
Ángel Ordoño, un joven que pasa temporadas en la nueva casa de su padre, en Valdebebas: "No hay ni siquiera un bar, ni una farmacia ni un centro de salud". JORGE PARÍS

"Nos sentimos como los colonos, que llegaban a un nuevo territorio y tenían que empezar de cero, aislados del mundo". Andrés es uno de los cerca de 500 vecinos que acaban de entrar a vivir en Valdebebas, el desarrollo urbanístico más reciente de Madrid, situado en el último confín del norte de la capital (entre el aeropuerto de Barajas y el límite con Alcobendas). "Estamos en Madrid, pero a la vez estamos lejos de todo, como en la otra punta del mundo. Y encima no tenemos ningún tipo de servicio", lamenta Beatriz, otra de las nuevas 'colonas' de Valdebebas.

Mucha gente tiene la casa entregada para vivir, pero no vienen porque no hay colegiosLas promotoras de las urbanizaciones comenzaron a entregar las llaves de las viviendas a finales del año pasado. Actualmente, "en el núcleo central de Valdebebas se han entregado 247 viviendas", según datos de la Junta de Compensación del desarrollo. "La previsión es que en el tercer trimestre se entreguen 4.000 viviendas y a final de año residan 9.000 habitantes", añaden dichas fuentes. El concejal-presidente del distrito de Hortaleza, Ángel Donesteve, apunta que, según datos del padrón, allí "hay 500 personas censadas". Aunque reconoce que la cifra de habitantes puede ser mayor: "Puede que haya mucha gente viviendo allí que aún no esté censada". En definitiva, "nuestras previsiones son que de aquí a dos años podamos llegar a 11.000 habitantes en la zona", aclara Donesteve.

Sea cual sea la cifra real, lo cierto es que Valdebebas tiene cada vez más actividad: "Al principio estábamos solos, pero ahora se nota que hay gente por las colas que se forman todas las mañanas para salir del barrio, las madres que pasean a sus hijos por las tardes y las personas que salen a correr al caer el sol", explica Beatriz.

"Coger el coche para cualquier urgencia"

Sin embargo, a pesar de este aumento de población, los vecinos tienen una carencia total de servicios públicos. "No tenemos nada: ni centro de salud, ni instalaciones deportivas y hasta ahora hemos estado sin transporte público. Hay mucha gente que tiene ya la casa entregada para entrar a vivir, pero todavía no vienen porque no hay colegio ni escuela infantil donde llevar a los niños. Para cualquier urgencia hay que coger el coche y desplazarse a otros barrios", lamenta Andrés. La misma falta de servicios se repite en otros nuevos desarrollos de Madrid.

Aquí no vienen ni a traer la comida a domicilio. El chino se está haciendo de oroCon estas carencias, la vida social del barrio gira en torno a una tienda de alimentación (el típico 'chino' de barrio), que es todavía el único local con actividad comercial del desarrollo. "Aquí no vienen ni a traer la comida a domicilio, así que el 'chino' se está haciendo de oro: es el único lugar al que puedes ir a comprar el pan, algo de comer o cualquier cosa que te salve de un apuro. De hecho, lo único que se puede hacer en este barrio es pasear al perro y bajar al chino. Si eres un jubilado te lo puedes pasar de vicio viendo obras, es un paraíso para ellos; pero si eres joven como yo no hay nada que hacer", cuenta Ángel, que pasa temporadas en casa de su padre, en Valdebebas.

En los próximos meses se prevé la apertura de nuevos comercios: "Se han solicitado permisos para instalar una cafetería, una farmacia, una clínica de fisioterapia, emplazamientos empresariales, una oficina bancaria y un supermercado", adelantó el concejal Donesteve. Y este lunes, 16 de junio, los vecinos por fin tendrán una de las dotaciones más necesarias: una línea de autobús conectará el barrio con Mar de Cristal (Hortaleza), con una frecuencia de paso de 30 minutos. "Ya era hora porque llevamos meses dependiendo del coche para salir de aquí. Pero aun así, la frecuencia es mejorable: si pierdes un bus llegas tarde al trabajo", protesta Beatriz. Mientras, la estación de tren de Valdebebas (que ya está acabada) permanece clausurada y sin estrenar.

"Se iniciará el colegio en 2015"

Para el resto de equipamientos públicos tendrán que esperar años. De hecho, el concejal de Hortaleza ya se lo ha advertido claramente: "La crisis es para todos y la falta de inversión no es algo que se haga por deporte. Algunos tendrán que esperar, aunque se hayan ido a vivir antes. Nos gustaría que no fuera así, pero no todo es como a nosotros nos gustaría". La Comunidad prevé "iniciar la construcción de un colegio en 2015", mientras que "la escuela infantil pública de momento no se va a construir". En septiembre se espera la apertura de una escuela infantil, pero privada.

Hasta una población de 25.000 habitantes no habrá centro de saludTampoco habrá un centro de salud, ni a corto ni a medio plazo: "Hasta una masa crítica de 23.000 a 25.000 habitantes no se construirá un centro de atención primaria. Nuestra previsión es que de aquí a dos años lleguemos a 11.000 habitantes", apunta Donesteve, quien insta a los vecinos a desplazarse a otros barrios para ir al médico: "Los centros de salud de Hortaleza y Barajas dan perfecta cobertura a todo tipo de necesidades". Eso sí, a varios kilómetros de distancia. A la oposición, esta situación le parece "un desastre y una falta de previsión absoluta", según Samuel Tejado, portavoz de UPyD en Hortaleza. "Los vecinos no tienen nada ni tienen ningún servicio. Están en un páramo", añade Félix Gallego, portavoz del PSOE.

Otros residentes del barrio tienen esperanza de que Valdebebas mejore con el tiempo: "Nosotros venimos a cuidar a nuestra nieta mientras nuestra hija trabaja. Vemos esto muy desolado, pero siempre que un barrio empieza pasa lo mismo. Nos pasó lo mismo en Santa Eugenia: cuando lo inauguraron no había nada, ni calles, y ahora es un barrio con todo", explica Vicente mientras pasea por la calle del chino. Mientras tanto, lo único que podrán hacer los residentes es esperar. Como comenta Andrés: "Esto es una ciudad dormitorio, pero literalmente: aquí solo podemos echarnos a dormir".

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