CC OO y UGT temen que las mutuas se conviertan en  "policías" de la Seguridad Social

  • Los sindicatos temen que con la nueva regulación, las mutuas tengan plena capacidad para "intervenir" en las bajas por enfermedad de los trabajadores.
  • Según el anteproyecto de la ley de Seguridad Social, las mutuas harán un seguimiento de las bajas laborales desde el primer día.
  • Además establecen un plazo de cinco días para que el servicio público de salud responda a las propuestas de alta médica de las mutuas.
  • Si hay "silencio administrativo positivo",  la propuesta de la mutua se daría por aceptada y se entiende que el trabajador ha superado la incapacidad temporal.
Los dirigentes de CC OO y UGT, Fernández Toxo y Cándido Méndez, en una manifestación.
Los dirigentes de CC OO y UGT, Fernández Toxo y Cándido Méndez, en una manifestación.
GTRES

La nueva regulación de las mutuas se retrasa y los sindicatos CC OO y UGT temen que la propuesta que prepara el Gobierno convierta a estas entidades en "policías" de la Seguridad Social, con plena capacidad para "intervenir" desde el primer día de la baja por enfermedad común del trabajador.

Así lo han expresado los responsables de Salud Laboral de CC OO y UGT, Pedro José Linares y Marisa Rufino, respectivamente, quienes advierten de que las mutuas, entidades colaboradoras de la Seguridad Social que gestionan las bajas laborales del 76% de los trabajadores, puedan derivar en "censores" de la práctica del médico de atención primaria.

Ambos sindicatos aseguran que la reforma está paralizada y previsiblemente condicionada por la cercanía de las elecciones europeas, el próximo 25 de mayo.

El pasado diciembre, el Gobierno aprobó el anteproyecto que modifica la ley de la Seguridad Social en relación con el régimen jurídico de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

Según este anteproyecto, las mutuas harán un seguimiento de las bajas laborales desde el primer día, pero además se establece un plazo de cinco días para que el servicio público de salud responda a las propuestas de alta médica de las mutuas.

"Silencio administrativo positivo"

En caso de que no haya respuesta —lo que se entiende como "silencio administrativo positivo"— la propuesta de la mutua se daría por aceptada y se entiende que el trabajador ha superado la incapacidad temporal.

Aunque el Gobierno preveía aprobar la reforma en el primer semestre de este año, las discrepancias de sindicatos, empresarios, médicos y comunidades autónomas entorno al "silencio administrativo" ha hecho que el Ejecutivo se haya comprometido a preparar un segundo documento del que todavía no hay constancia física, algo que preocupa especialmente a los sindicatos.

El secretario de Salud Laboral de CC OO explica que adjudicar a las mutuas la potestad de dar las altas médicas es una "de las agresiones" del texto gubernamental.

Pese a que el Gobierno ha asegurado que corregirá este extremo tras la radical oposición de las organizaciones sindicales, CC OO subraya que sólo existe el "compromiso verbal" por parte del secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, pero no hay un documento escrito que explique cómo será definitivamente el proceso.

El secretario de Salud Laboral de CC OO considera que la reforma adolece de "un problema de fondo" que es entender que la Seguridad Social no tiene capacidad para gestionar prestaciones, "y la única vía que se le ocurre al Gobierno para la gestión de esas prestaciones es que pase a las mutuas".

Descontento de las partes

Por su parte, la secretaria de Salud Laboral de UGT subraya que el anteproyecto del Gobierno "no gusta a nadie y está siendo contestado por todos".

Así dice que "a los empresarios no les gusta porque habían pedido que el médico de la mutua pudiera dar directamente el alta, a las mutuas no les convence porque esperaban más capacidad para operar como empresas privadas, al Ministerio de Sanidad no le parece bien porque cuestiona a los médicos de familia y a las comunidades autónomas porque invade sus competencias".

Rufino también denuncia la intención del Gobierno de que las mutuas puedan hacer un seguimiento de la baja laboral desde el primer día.

La responsable de UGT recuerda que actualmente los tres primeros días "van por cuenta del trabajador" y del cuarto al quince "los paga el empresario".

Según Rufino, con la nueva ley estas entidades se convertirán "en policías de los empresarios y de la seguridad social" ya que controlarán la baja por enfermedad desde el primer día y no a partir del día 16, que es como actualmente está regulado.

Rufino hace hincapié en el desconocimiento de las partes ante lo que prepara el Gobierno y advierte de que si, finalmente, los médicos de la mutua son los que dan la altas "se generará una gran conflictividad social y laboral".

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