El portavoz de Energía del PP en el Congreso, Antonio Erias, ha confirmado que su grupo va a rechazar instar al Gobierno a cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) porque esa decisión no es competencia del Ejecutivo, sino que depende de la empresa propietaria de la instalación, Nuclenor (Endesa e Iberdrola al 50%), que es quien debe solicitar su reapertura, y posteriormente del CSN, que debe emitir un informe favorable para ello.

Erias ha realizado estas afirmaciones durante el debate de una proposición no de ley de Amaiur, que pedía al Gobierno el cese definitivo de la instalación atómica, el inicio de manera inmediata del proceso de desmantelamiento de la misma, la creación de una "comisión interinstitucional específica" de seguimiento del proceso de desmantelamiento de la planta, además de impulsar la reindustrialización de la zona.

Esta proposición no de ley no va a salir adelante puesto que el PP cuenta con mayoría absoluta en el arco parlamentario. Precisamente, la semana pasada se votó en el Congreso una moción del PSOE que también pedía el cese definitivo de la central. En ese caso apoyaron al PP: CiU, UPyD y UPN.

Garoña si quiere,

Puede reabrirse

El portavoz energético del PP ha insistido en que Garoña actualmente está en cese de explotación porque desde diciembre de 2012 así lo decidió su propietaria y podrá entrar en funcionamiento si quiere gracias al decreto de 21 de febrero de este año, que considera tal posibilidad, al señalar que el titular ha de solicitar antes del 6 de julio su reapertura y el CSN debe informarlo favorablemente.

En su discurso, el 'popular' ha defendido que la tencología nuclear es "como cualquier otra avanzada", a la vez que sostiene que hay informes de "23 técnicos de 15 países diferentes" que señalaba el por qué el parque español era "excelente".

"Solicito a los grupos que actúen con coherencia y no continúen con la campaña alarmista sobre Garoña y no demonicen esta tecnología", ha indicado, recordando que en la Ley de Economía Sostenible el PP, PSOE, CiU y PNV suscribieron una enmienda que promovía la posibilidad de que la vida útil de las centrales se extendiera hasta los 60 años.

Jordi Jané, de CiU, ha coincidido con Erias en que no es el Congreso el que debe instar al Gobierno a determinar las decisiones técnicas del cese definitivo de la central, sino que desde la Cámara se ha designado a los expertos del CSN que son competentes para ello.

Eso sí, durante su intervención el nacionalista catalán ha subrayado que el caso de Garoña es "singular" porque es de las centrales "más obsoletas" de España, a la vez que ha destacado que sólo se puede dejar que funcionen las este tipo de instalaciones si son "seguras" y cumplen los parámetros técnicos de seguridad.

Hay que cerrar garoña

El portavoz de Amaiur, Xabier Mikel Errekondo, ha defendido que Garoña, de similar diseño que Fukushima, es "innecesaria" teniendo en cuenta la demanda energética que hay en España. Además, ha argumentado que su vasija no se puede reemplazar y la pisicina de combustible nuclear gastado está a rebosar.

"El Gobierno está traicionando a la gente, que firmó el cierre definitivo de la central, y altera a su antojo las leyes para poder abrir la central. Vendido a las eléctricas a costa de la salud de la gente", ha defendido.

Asimismo, ha ironizado con que el CSN ha cesado hace escasas semanas a los técnicos que podían tener pegas a la reapertura de la instalación atómica. "El CSN la semana pasada declaró que ellos no deciden nada y el presidente del Gobierno hizo lo mismo", ha apostillado.

Laia Ortiz, de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), ha dicho que el Gobierno está cegado por el 'lobbie' pronuclear y se está poniendo "en ridíciulo" con los decretos y órdenes ministeriales "contradictorios" que se van haciendo a medida de las empresas por mantener abierta la central.

A su juicio, era previsible que viendo el programa del PP su "obcecación" porque la energía nuclear es la "panacea" a todos los problemas, mientras se "hunde" a las energías renovables. "Siguen insistiendo en que sigue siendo el futuro sin tener en cuenta los riesgos y peligros de esa tecnología, ni tampoco los costes, que el parque nuclear está envejecido", ha agregado.

Asimismo, ha criticado que no se tienen en cuenta los costes de residuos radioactivos que llevan años en tratar, ni tampoco el del uranio, principal elemento que se emplea como combustible nuclear, y que se trae del extranjero.

"Es una energía que no necestimos. Representa un 2% cuando hay un exceso de potencia instalada y están cambiando toda la regulación sólo atendiendo a los deseos de un ministro cuando ni siquiera lo han pedido las centrales", ha remachado.

Luis Tudanca, diputado del PSOE por Burgos, ha incidido en que Garoña tiene 44 años, más de los que fue diseñada. "Han hecho un pacto con el diablo, con las grandes eléctricas de este país", ha criticado, al mismo tiempo que ha recordado que Garoña sigue sin funcionar y que ha despedido a 300 trabajadores, un hecho que, en su opinión, al Gobierno "le importa un bledo".

Durante su intervención ha mostrado una foto de Rajoy en campaña electoral en la central burgalesa y ha insistido al pedir que Garoña se cierre por "obsoleta" y se haga un plan de reindustrialización de la zona, dado que la instalación lleva más de un año sin funcionar. "¿Qué sentido tiene volver a reabrir una central que lleva ese tiempo cerrada", se ha preguntado.

El portavoz económico del PNV, Pedro Azpiazu, formación que la semana pasada preguntó al presidente del Gobierno por este asunto durante la sesión de control, ha insistido en que la planta burgalesa está "obsoleta", no garantiza la garantía de suministro, y no aporta prácticamente nada a la demanda energética del país.

En su intervención, el diputado 'jeltzale' ha insistido en que la decisión de la paralización temporal, que espera que sea definitiva, fue tomada por la empresa propietaria.

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