La construcción, lejos resentirse por la desaceleración inmobiliaria, volvió a liderar el año pasado el crecimiento de la economía española con un avance del 5,4%, lo que supone un 0,2% más que en 2005.

En un informe presentado ayer, la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), revela que el tirón de la construcción estuvo basado principalmente en sus altos precios, un 7,9% más altos. La mayor actividad constructora se vivió en Cantabria (7,8%), Murcia (6,9%) y Madrid (5,9%).

El otro sector con mejor comportamiento fue el de los servicios privados, con un crecimiento del 4,1%.

En términos generales, según Funcas, el Producto Interior Bruto (PIB) a precios de mercado creció el año pasado un 4,2%, superando el 2,6% de media conseguido por los países integrantes de la Europa de los 15.

En este  mapa de crecimiento regional, el informe de Funcas destaca además que en el sexenio comprendido entre 2000 y 2006 las comunidades con mejores tasas de crecimiento fueron Murcia (4,14), Andalucía (3,60), Comunidad Valenciana (3,32), Canarias (3.27) y Extremadura (3,15). A ellas es a las que auguran mejores perspectivas de consolidación en el futuro.

Convergencia real

A pesar del fuerte crecimiento del PIB, la capacidad de compra de los españoles se situó a finales de 2006 en el 93,93% de la media de sus vecinos de la Europa de los 15.
Sólo cinco comunidades superaron la media europea de poder adquisitivo: Madrid, Navarra, País Vasco, Aragón y Cataluña.

Madrid es la que más creció

Madrid fue la comunidad de mayor crecimiento económico, un 4,55%. Buena parte de esta bonanza se debió al sector de la construcción, que experimentó un crecimiento de un 5,9%, el tercero más grande del país. También registró un buen comportamiento el sector servicios, que creció por encima del 4% y situó a Madrid en el tercer puesto. Sin embargo, Madrid ostenta el dudoso privilegio de ser la comunidad más endeudada. A finales de 2006, cada madrileño debía a su banco más de 54.690 euros.