La policía de Texas buscaba unos bienes robados y encontró una cinta donde dos hermanos, niños de 2 y 5 años, aparecían fumando marihuana alentados por dos adolescentes.

Nunca he visto tan perturbador como esto

La polémica cinta, que ha corrido como la pólvora por todos los informativos estadounidenses y por los servidores de hospedaje de vídeos en internet, fue localizada en el suburbio de Fort Worth, en Texas.

"Nunca he visto tan perturbador como esto", afirmaba Bruce Ure, el director de la seguridad pública en la Policía de Watauga.

"Nuestros niños cuentan con nosotros para protegerlos pero estos individuos hacen de todo excepto protegerles", aseveraba Ure, acusando a los dos adolescentes.

El tío de los niños tuvo que pagar 150.000 dólares de fianza y pasó una noche en la cárcel mientras que Polty, que se enfrenta a cargos por robo fue liberado pagando 22.000 dólares.

Investigaban un robo

El incidente comenzó el 22 de febrero, cuando el Departamento de Policía de Fort Worth llevó a cabo una orden de registro para buscar unos bienes que habían sido sustraídos en el apartamento de Demetris McCoy, un joven de 17 años de edad, desempleado y tío de los niños, y de Vanswan Polty, de 18 años, según informó Bruce Ure.

Entre los artículos incautados había una cámara de vídeo con varias cintas; al mirar una de ellas, los investigadores encontraron "una sesión donde estos dos jóvenes proporcionaban marihuana" a los más pequeños.

Los adolescentes trataban de mantenerlos en pie, riéndose, mientras los niños tropiezan y caen a su alrededor

"Los adolescentes trataban de mantenerlos en pie, riéndose, mientras los niños tropiezan y caen a su alrededor".

Según reconocía Ure, la escena que aparecía en el vídeo no debió ser la primera sesión de este tipo que grababan los dos chicos.

La madre de los dos pequeños, hermana de McCoy, ha confesado ante la policía que ella dormía en su dormitorio durante el incidente; por lo que no se han presentado cargos contra ella.

En el vídeo, uno de los dos adolescentes pone un cigarrillo en la boca del más pequeño mientras que el otro niño aparece fumando sin que, aparentemente, le inciten a ello.

Durante la secuencia, tratan de imitar el comportamiento de los mayores.

Según informó Ure, los niños han estado a cargo del Servicio de Protección de Menores durante el transcurso de la investigación.