Guardaespaldas para un violín stradivarius
El Vesuvius.
Vesuvius llegará a Alaquàs con escolta, policías, decenas de certificados y un acompañante que no se despegará de él. Este ilustre visitante (en la foto), un stradivarius valorado en unos seis millones de euros, saldrá de Cremona (Italia), cuna de la familia de lutiers Stradivari, por primera vez en la historia.

El revuelo no es para menos: dicen los entendidos que el sonido de un stradivarius es inimitable, una rareza. Hay ocasión de comprobarlo, porque sus cuerdas sonarán con motivo de la inauguración del castillo de Alaquàs, este mismo mes.

Eso sí, no lo puede tocar cualquiera: el Ayuntamiento de Cremona ha dado a su homólogo en Alaquàs una lista con un selecto grupo de violinistas que son los únicos que pueden poner entre sus manos esta joya de madera.

Con acompañante

El viaje tampoco lo hace con cualquiera: «De Italia a aquí y viceversa lo traslada su conservador, Mosconi, que es quien se encarga de sacarlo todos los días de la urna que lo protege para afinarlo y volverlo a guardar», explica Carlos Barberá, director del castillo, donde se expondrá durante dos jornadas.

Vesuvius es uno de los pocos violines que quedan en el mundo fabricados por Antonio Stradivari, el lutier más cotizado y el mejor de la famosa saga.

Por el gran valor que tiene, a su llegada a Manises, y a pie de escalerilla, lo recibirá un coche y lo escoltarán Policía y Guardia Civil hasta Alaquàs. De allí pasará a la caja de seguridad de algún banco, custodiado las 24 horas.

Viali, el futbolista mecenas

El violín que viene a Alaquàs desde Cremona, que son ciudades hermanadas, estaba en Londres. Fue la estrella cremonesa del fútbol Gianluca Viali quien, talón y presión mediante, consiguió recuperarlo desde Londres para su ciudad. La operación costó 6.000 millones de euros en derechos, que pagaron el deportista, Cremona y donativos.