José demandó a su empresa
José J., un madrileño que ganó una demanda a su empresa tras un despido. JORGE PARÍS

Los tribunales de Madrid que juzgan asuntos laborales o mercantiles no dan abasto. Cada día ingresan en los juzgados de lo Social y lo Mercantil más casos de los que se alcanzan a resolver, con lo que el atasco de asuntos pendientes va en aumento. En septiembre de 2013 (últimos datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial) había 49.022 casos en trámite en los juzgados de lo Social madrileños, un 12,5% más de los que quedaban pendientes un año antes. En esa misma fecha, los asuntos en trámite en lo Mercantil alcanzaban los 11.543, un 14,5% más que un año atrás.

La persistencia de la crisis ha aumentado la carga de trabajo en los tribunalesLa persistencia de la crisis ha incrementado la carga de trabajo en los tribunales relacionados con asuntos económicos. Los juzgados de lo Social se encargan de resolver demandas laborales, como despidos o reclamaciones de salarios, que han crecido en los últimos cinco años por la recesión. Por su parte, los tribunales de lo Mercantil forman parte de la jurisdicción civil y están especializados en la resolución de conflictos empresariales. Desde el inicio de la crisis, su mayor volumen de trabajo se debe al incremento de los concursos de acreedores en compañías en quiebra.

El colapso provoca demoras excesivas en la resolución de los casos, que normalmente son superiores al año aunque, en algunos casos, pueden llegar a alargarse hasta tres años, según abogados laboralistas y fuentes judiciales de lo Social. "Los juzgados están tan saturados y las agendas tan llenas que tardan en dar cita. Están citando juicios para 2015. Y eso solo para que se celebre, después hay que esperar meses a la resolución", explica Lidia Mora, abogada laboralista. "Las demandas por despido van algo más rápidas, pero las que más se eternizan son las reclamaciones de salarios o de condiciones laborales, porque no les dan preferencia", añade Mora. "Hay casos que incluso llegan a tardar tres años, desde que ingresa la demanda hasta que se dicta la sentencia", apunta Alberto García, portavoz del sindicato judicial STAJ. En el caso de lo Mercantil, "es más difícil de cuantificar; son procesos mucho más complicados y largos", según coinciden los expertos.

Los tribunales no se han ampliado lo suficiente

"Al aumentar la carga debido a la crisis, lo lógico sería que hubieran puesto medios humanos y materiales para soportar ese volumen. Pero no están poniendo soluciones: se está recortando la plantilla al no cubrir las plazas vacantes y no se crean órganos nuevos", denuncia García. Los juzgados de lo Mercantil se ampliaron al inicio de la crisis (se pasó de 7 a 12 órganos entre 2008 y 2009) pero desde aquel año no se ha creado ningún órgano nuevo (sigue habiendo 12 órganos pese al volumen creciente de concursos de acreedores), según los datos del CGPJ. En lo Social, solo se han creado tres nuevos órganos desde el inicio de la crisis (en 2008 había 40 y ahora son 43).

La plantilla es insuficiente, lo que produce un indeseable atraso en la tramitaciónTambién los presidentes de las salas afectadas por el colapso denuncian falta de medios para sacar adelante el trabajo. "Cuando se producen vacantes de larga duración, la Administración competente, esto es, la Comunidad de Madrid, no está procediendo a la designación de ningún funcionario interino para su cobertura temporal, lo que, como es obvio, redunda en perjuicio del servicio", destacaba el magistrado Juan Miguel Torres Andrés, presidente de la Sala de lo Social del TSJM, en el último informe de la institución.

En el caso de la Sala de lo Civil (donde se incluye lo Mercantil), "[la plantilla] es a todas luces insuficiente, ya que no puede asumir todo el volumen de escritos a proveer y los ingresos de asuntos nuevos; produciéndose un considerable e indeseable atraso en la tramitación de estos asuntos", según apuntaba la secretaria judicial en dicho informe. Además, los jueces y funcionarios también exigen que se avance en la informatización de los procesos para agilizarlos y que se realicen reformas en las instalaciones.

Lo Contencioso y lo Penal sí se desatascan

Por otro lado, el resto de tribunales están reduciendo su colapso. Según los datos oficiales, lo Contencioso-Administrativo tenía en septiembre de 2013 un 19,9% menos de asuntos pendientes que un año antes; y lo Penal ha reducido su volumen de casos en trámite un 8,15%. "En el caso de lo Contencioso, la reducción del atasco se debe en parte a la aplicación de las tasas judiciales. La gente evita iniciar demandas y recurrir se ha convertido en un lujo. Por ejemplo, si quieres recurrir una multa pero las tasas te cuestan más, te sale más rentable pagar la multa que recurrir", explica García.

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